El audaz olfato de un canino especialista en detección de narcóticos evitó el envío de una encomienda contaminada con supuesta cocaína desde San Pedro Sula, Cortés, al norte de Honduras, hacia su destino.

Dicho operativo estuvo a cargo de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), junto a la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) y el Escuadrón Canino K-9.

De acuerdo con el reporte, el can de la raza pastor belga malinois olfateo el paquete que estaba en una empresa de encomiendas en la capital industrial del país.

Lea además: Detención judicial para hondureño que llevaba millonario cargamento de cocaína

Emitió la alerta positiva

En ese momento, el perro especialista en la detección de narcóticos sintió algo extraño en el interior de la caja y alertó de inmediat a su compañero humano.

Acto seguido, se abrió el paquete, el que a simple vista parecía un envío normal de artesanías y recuerdos. No obstante, en la parte de abajo iba una bolsa conteniendo en su interior polvo blanco, presunta cocaína.

En el caso, las autoridades de la DLCN y fiscalía han iniciado con las investigaciones correspondientes. La intención es poder determinar mayores detalles sobre el remitente y quién iba a recibir la encomienda contaminada con droga.

Las encomiendas, modalidad de tráfico de drogas

El uso de encomiendas y servicios de paquetería se ha convertido en uno de los métodos utilizados por estructuras criminales para intentar movilizar drogas de forma encubierta.

Los delincuentes suelen ocultar las sustancias ilícitas dentro de paquetes, cajas o artículos aparentemente comunes. Esto, para evitar ser detectados durante los envíos entre ciudades o incluso hacia otros países.

Asimismo, las autoridades han identificado que esta modalidad busca aprovechar el alto volumen de envíos diarios. Sumado a ello, la rapidez del servicio de transporte, para así pasar desapercibidos ante los controles de seguridad.

Por tal motivo, las autoridades hondureñas han reforzado los operativos e inspección de terminales de transporte y centros de paquetería. Para ello usan escáner y, como en este caso, al canino que logró identificar la supuesta cocaína en la encomienda.