El cardenal Óscar Andrés Rodríguez exhortó a los hondureños a colocar a Dios como prioridad en la vida personal, familiar y nacional, al asegurar que la ausencia de valores espirituales profundiza la violencia, el odio y la pérdida de sentido en la sociedad. Su llamado lo realizó durante su homilía en la Eucaristía celebrada en la Basílica Menor de Suyapa, con motivo del inicio del año 2026 y de la solemnidad de Santa María, Madre de Dios. Durante su mensaje, el purpurado recordó el pasaje bíblico de los pastores que acudieron con prontitud a Belén tras el anuncio del ángel, subrayando que ese gesto representa la urgencia de buscar a Dios como centro de la existencia. En contraste, lamentó que en la actualidad muchas personas excluyan a Dios de sus prioridades, lo que, según dijo, contribuye al deterioro social y moral del país. Dios como eje de la vida y del país Además, el cardenal Rodríguez afirmó que sin Dios la vida se enferma y pierde su rumbo, ya que el ser humano no puede darse a sí mismo respuestas profundas sobre el sentido de la existencia. Del mismo modo, advirtió que una cultura materialista ha desplazado a Dios del centro de la vida y ha intentado sustituirlo por ídolos modernos como el poder, el dinero o la fama, los cuales, aseguró, no pueden llenar el vacío espiritual ni ofrecer una esperanza duradera. Relacionado: 'Nuevos hondureñitos': primeros nacimientos marcan el inicio del 2026 en el país En ese contexto, sostuvo que el nacimiento de Jesús sigue siendo la gran noticia para la humanidad y que ningún logro material puede ocupar su lugar. Asimismo, invitó a iniciar el año nuevo como un tiempo de renovación interior, crecimiento humano y fortalecimiento de la fraternidad. La fe y la enseñanza de los mandamientos Del mismo modo, el cardenal Rodríguez puso especial énfasis en la necesidad de conocer y vivir la ley de Dios, particularmente el mandamiento No matarás . Señaló que la violencia y los asesinatos que persisten en Honduras reflejan una falta de educación en valores fundamentales. Por ello, exhortó a las familias cristianas a asumir su responsabilidad en la formación espiritual de niños, jóvenes y adultos, y a transmitir con claridad los principios que sustentan una convivencia pacífica. De igual forma, recordó el ejemplo de la Virgen María, quien meditaba en su corazón los acontecimientos relacionados con Jesús, y llamó a cultivar una vida interior basada en la oración y en la escucha de la Palabra de Dios. Un llamado firme por la paz Entretanto, en el marco de la Jornada Mundial de Oración por la Paz,el cardenal Rodríguez reiteró que no puede existir una paz armada y que la verdadera paz debe estar despojada de violencia, egoísmo y afán desmedido de posesión. En ese sentido, pidió a los fieles convertirse en constructores de paz desde el corazón, las familias y las comunidades. Finalmente, el cardenal elevó una oración para que el año 2026 esté marcado por la paz en Honduras y en el mundo, e impartió una bendición a los asistentes, animándolos a vivir el nuevo año con fe, esperanza, amor y un compromiso renovado con Dios y con el prójimo. Siga leyendo: TPS está 'en manos de Trump' tras fallo judicial, según experta en migración