Las autoridades investigan el asesinato de Eduardo Sánchez Escoto (22) y Getsel Valladares (24), ocurrido la noche del domingo 8 de febrero en el barrio San Juan Bosco Este, y sostienen que los indicios del caso apuntan directamente al denominado “Cártel del Diablo”.

El principal vínculo que conecta a esta estructura criminal con el doble homicidio son amenazas previas denunciadas por los familiares, quienes —según la Policía— identificaron al grupo como responsable. Por temor a represalias, la familia se ha abstenido de dar declaraciones públicas.

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El vínculo con el Cártel del Diablo

A ello se suma el modus operandi: persecución armada, ráfagas de alto poder y ejecución en la vía pública, patrones que las autoridades atribuyen a este grupo, al que ya se le han adjudicado ataques similares en el departamento de Yoro.

Otro antecedente citado ocurrió en la comunidad de Limones, también en Sulaco, en octubre de 2025, cuando dos personas fueron halladas sin vida con un mensaje que atribuía el crimen al mismo cártel.

La Policía explica que el “Cártel del Diablo” opera en Yoro, se dedica al sicariato y microtráfico y mantiene una disputa constante con la pandilla 18.

Aunque no existe confirmación de que las víctimas pertenecieran a una banda, los investigadores analizan si fueron erróneamente señaladas como amenazas por la organización, una práctica que el grupo habría usado para “marcar territorio”.

La vocera policial Jinna Posso detalló que la estructura estaría comandada por un exmilitar identificado como Esteban Ferrera, y que su lógica criminal incluye ataques selectivos contra personas que consideran rivales, incluso sin pruebas de afiliación.

El crimen contra los hondureños deportados

Sobre la noche del crimen, vecinos reportaron una intensa balacera que generó pánico.

Testigos indicaron que los jóvenes —primos entre sí— intentaron huir, pero fueron perseguidos y abatidos. Al llegar, agentes constataron que familiares retiraron los cuerpos, lo que impidió los levantamientos de ley. Además, una persona resultó herida y recibe atención médica.

En síntesis, amenazas previas, patrones de ejecución, antecedentes recientes y la zona de operación son los elementos que vinculan al “Cártel del Diablo” con el doble homicidio.

Las autoridades continúan las pesquisas para confirmar responsabilidades y esclarecer si el ataque se debió a una confusión criminal o a un mensaje de control territorial.

Violencia en Yoro

Los homicidios en Honduras suman 191 casos en lo que va del 2026. Según el Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol) la mayoría de los casos han ocurrido en Yoro (35), siendo el municipio de Olanchito, el más violento.

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Mapa de homicidios en Honduras en 2026. Foto: Sepol

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