La violencia atribuida a estructuras criminales volvió a golpear con fuerza a las fuerzas de seguridad de Guatemala. Entre las víctimas del ataque armado registrado en Villa Nueva se encuentra Claudia Azucena Muñoz Ramos, agente de la Policía Nacional Civil (PNC) y originaria de Jutiapa, quien falleció tras ser atacada mientras cumplía con su labor de resguardar a la ciudadanía.
El hecho ocurrió este domingo 18 de enero de 2026, una jornada que fue calificada por las autoridades como un “domingo negro”, debido a la magnitud de los ataques que cobraron la vida de al menos nueve oficiales en distintos puntos del país.

Claudia Azucena Muñoz, una agente que deja dos hijos
Claudia Muñoz Ramos se convirtió en uno de los rostros más simbólicos de esta tragedia. De acuerdo con información oficial, la agente murió durante un ataque armado perpetrado en la calzada Aguilar Batres, cuando realizaba labores policiales en medio de un operativo.
La muerte de la uniformada ha causado conmoción, no solo por la violencia del ataque, sino porque deja a dos hijos en la orfandad, según se confirmó en los reportes preliminares.

En redes sociales, elementos policiales recordaron incluso su último cumpleaños celebrado en la sede policial, destacando su trayectoria y su compromiso con el trabajo.
Nueve policías muertos en una jornada marcada por el luto
La cúpula policial, encabezada por el Director General David Custodio Boteo, lamentó el hecho y confirmó la muerte de varios integrantes de la PNC.
Junto a Claudia Muñoz Ramos, las víctimas mortales identificadas fueron:
- Samuel Valentín Matul Obispo
- José Efraín Revolorio Barrera
- Luis Alexander Zetino Pérez
- Fernando Alexander Batres Ordóñez
- Geovani Dario Tecu Sesam
- Sammy Iván López García
- Diana Rosmery Chávez Alarcón
- William Medrano Pernillo

Las autoridades atribuyen de manera preliminar estos ataques a grupos de pandillas, presuntamente vinculados al Barrio 18, en aparente respuesta a operativos recientes en centros penitenciarios del país.
Gobierno decreta luto y estado de sitio
Ante la escalada de violencia, el Gobierno del presidente Bernardo Arévalo declaró tres días de luto nacional, ordenando que el pabellón del Palacio Nacional y entidades estatales ondeen la bandera a media asta.
“El dolor de estas familias es el dolor de toda Guatemala”, expresó el mandatario al reconocer públicamente el heroísmo de los oficiales caídos.
A la par, en respuesta a la crisis, Arévalo anunció el estado de sitio en todo el país por 30 días, medida divulgada en cadena nacional luego de que se confirmara la muerte de agentes policiales en hechos que presuntamente fueron coordinados por pandilleros y coincidieron con motines en cárceles.
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