Salir de deudas no depende únicamente del ingreso mensual, sino del orden que le das a tus compromisos financieros. Muchas personas pagan “como pueden” y terminan atrapadas durante años. La solución está en aplicar una estrategia clara que priorice resultados sin descuidar necesidades básicas. Especialista sugieren como primer paso poner todas las deudas sobre la mesa. Anota saldo total, pago mínimo y fecha límite. Este ejercicio elimina la desorganización mental y muestra la realidad financiera. Luego ordénalas de menor a mayor monto, lo que permite cancelarlas más rápido y liberar dinero progresivamente. Ejemplo práctico: Tienda: L 6,000 — Pago mínimo L 500... Fecha límite. Tarjeta: L 18,000 — Pago mínimo L 900 Préstamo: L 35,000 — Pago mínimo L 1,800 El segundo paso define cuánto puedes pagar sin “ahorcar” tu presupuesto. Primero cubre lo esencial: comida, vivienda, transporte y servicios. Después asigna una cantidad fija mensual solo para deudas. Ejemplo: Ingreso mensual: L 16,000 Gastos básicos: L 12,500 Disponible para deudas: L 3,500 Ese dinero se convierte en el motor del plan El tercer paso marca la diferencia: paga los mínimos en todas las deudas, pero dirige todo el dinero extra a la más pequeña. Cuando la liquidas, ese pago se suma a la siguiente. Así se crea un efecto acumulativo que acelera el proceso sin necesidad de endeudarse más. Este sistema funciona porque genera avances visibles, reduce la presión financiera y evita que los intereses consuman el salario. Cada deuda cancelada libera flujo de efectivo, lo que fortalece el presupuesto mensual. La regla clave durante el proceso: evita nuevas compras a plazos. La constancia pesa más que la cantidad. Con disciplina y orden, una persona puede reducir años de endeudamiento a un período mucho más corto y sostenible. MÁS: Guía práctica para salir de deudas sin dejar de cubrir los gastos esenciales