La vivienda es un derecho humano fundamental, pero en Honduras es un lujo para la mayoría de las familias.
Cerca de 1.6 millones de hogares no tienen una casa digna, de los cuales unos 640 mil necesitan vivienda nueva y el resto vive en hacinamiento, precariedad y falta de servicios básicos.
"Significa que el 40% de la población no tiene una vivienda, alquilan y los alquileres también han incrementado su costo", indica Héctor Figueroa, director del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Honduras.
Lea además: ASJ: Cerca del 40% de la deuda pública se paga con más endeudamiento

Así se disparó el costo
Entre 2021 y 2025, el precio promedio de una vivienda se disparó de 1.6 a 2.8 millones de lempiras, un aumento de 1.2 millones o 75% en apenas un quinquenio, de acuerdo con el informe de estabilidad financiera de la Comisión de Bancos y Seguros.
"Antes de la pandemia, entre 2019 y 2020, una vivienda de 48 a 60 metros costaba 950 mil lempiras, pero ahora esa misma vivienda vale 1.4 millones", detalla el arquitecto Juan Carlos Rodríguez.
Aumento de ingreso familiar en Honduras
En ese mismo período, el salario mínimo promedio pasó de 10,601 a 13,985 lempiras y el ingreso familiar se ubicó en 27,900 lempiras. Aunque hubo ajustes anuales y la inflación acumuló 29%, el poder adquisitivo de las familias está muy por debajo del costo de la vivienda.
"Si el ingreso le permite cumplir con los requerimientos de la banca, tiene acceso; si no, no, y ahí está el sector informal de la economía. Aunque la banca tiene recursos propios, las tasas de interés son elevadas", explica la experta en banca y finanzas, Nancy Ochoa.
De igual interés: ASJ alerta que el alza de la energía podría elevar la inflación en Honduras
Por ejemplo, para comprar una vivienda social de 1.3 millones de lempiras, el ingreso debe ser de al menos dos salarios mínimos, o sea, cerca de 30 mil lempiras, y para una vivienda de 2.5 millones, necesitas un ingreso mensual de entre 45,000 y 50,000 lempiras. Y para una de tres millones debe tener un ingreso superior a los 100 mil lempiras mensuales.

Costo de la vivienda en ciudades de Honduras
En las principales urbes es caro construir, como en el Distrito Central, San Pedro Sula, Choluteca o Comayagua. Se establece al menos dos salarios mínimos para acceder a vivienda social, pero lo importante es que se generen programas para inclusión financiera, según Silvio Larios, director ejecutivo de la Cámara Hondureña de la Construcción (Chico).
Además, el problema no es solo calificar para un préstamo, sino poder asumir una deuda que puede extenderse durante décadas. De acuerdo con Héctor Figueroa, con los precios actuales, en 30 años se paga dos veces una vivienda y tiene una deuda de por vida.
Lea: ¿Cómo acceder a financiamiento para un emprendimiento con Banhprovi en 2026?
Factores que elevan el costo de la vivienda
Según analistas, el precio de las casas incrementó aceleradamente desde la década de los noventa, cuando se derogó el Instituto Nacional de la Vivienda (INVA) y la oferta pasó a depender, en mayor medida, del mercado privado.
"Se comenzó a mercantilizar un derecho fundamental, tipificado en la constitución; entonces lo que tenemos es una mercancía", subrayó Nancy Ochoa.
Del lado de los constructores, explican que el alza de los materiales, la migración de mano de obra y el precio de la tierra elevaron los costos. Según Juan Carlos Rodríguez, se ha registrado una especulación en el precio de la tierra; actualmente se está pagando el doble o más que hace cinco años.
Disponibilidad de los servicios
Además, influye la disponibilidad de servicios básicos como agua potable, energía eléctrica y saneamiento, explica el director de la Chico.
De igual interés: ¿Cómo agregar a HRN como fuente preferida en Google y ver primero las últimas noticias?
Ante los elevados precios, cada vez más familias optan por autoconstruir sus casas en las zonas altas o los bordos en las principales ciudades, muchas veces sin acceso a servicios básicos ni a una planificación urbana adecuada.
Los expertos recomiendan crear un programa nacional que ataque todos los factores para que el crédito sirva no solo para construir más casas, sino que las obtengan quienes más las necesitan.
