En esta temporada navideña de 2024, se reportaron hasta el 30 de diciembre, 28 casos de niños quemados , una cifra que, aunque menor en comparación con los 41 incidentes del año pasado, sigue siendo alarmante. Las autoridades no descartan que la cifra suba tras la celebración de Año Nuevo. El doctor Ricardo Rodas , presidente de la Asociación de Médicos del Seguro Social, expresó su preocupación por estos incidentes que, según él, podrían evitarse con mayor supervisión parental. “Es lamentable, son situaciones que no deberían pasar, y esto ocurre principalmente por la falta de supervisión de los padres. Estos niños se queman porque están solos, sin ningún cuidado”, afirmó . Rodas señaló que una disminución en el consumo de pólvora este año, posiblemente influenciada por factores económicos, contribuyó a la reducción de casos . Sin embargo, instó a los padres a redoblar la vigilancia durante las celebraciones de Año Nuevo. El médico también destacó las devastadoras consecuencias de las quemaduras, calificándolas como “una cicatriz de por vida ” que puede provocar discapacidades, mutilaciones e impactos emocionales duraderos. Entre los casos más impactantes de este año se encuentra el de un niño de siete años que perdió dos dedos de una mano tras la explosión de un mortero durante las festividades. Tras las celebraciones de Nochebuena, al menos ocho personas ingresaron al Hospital Mario Catarino Rivas por quemaduras de pólvora, la mayoría de los ingresos incluía a menores de edad, procedentes de la zona norte del país. Aunque la reducción en las cifras refleja un paso hacia adelante, los expertos reiteran que la verdadera solución radica en la prevención y en el compromiso de las familias para garantizar la seguridad de los menores. Un niño está a punto de perder un ojo Un menor de 4 años está a punto de perder su ojo derecho luego de resultar afectado por el estallido de pólvora utilizado en las fiestas de Navidad en Santa Bárbara, occidente de Honduras. Según informó el Hospital Mario Catarino Rivas, este permanece en estado delicado en las instalaciones.