La justicia de Bolivia sentenció este lunes a 30 años de prisión sin derecho a indulto a un hombre que confesó haber asesinado a su hijo de 8 años y a su expareja, cuyo cuerpo desmembrado aún está siendo buscado por las autoridades en un vertedero de basura.
Deivid Q.P., de 32 años, pasará el resto de su vida en la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro, tras admitir su responsabilidad en este atroz doble crimen ocurrido en mayo, en las ciudades de El Alto y La Paz.
Asfixió a su hijo tras asesinar a su madre
Según la Fiscalía, Deivid confesó que el 20 de mayo llevó a Virginia A.M., de 30 años, a consumir bebidas alcohólicas.
Luego la durmió con somníferos, abusó de ella sexualmente y posteriormente la asfixió. Dos días después, llevó al niño a dar un paseo y al ver que preguntaba por su madre, también lo durmió y lo mató por asfixia.
La Policía encontró el cuerpo del menor el 26 de mayo, tras una denuncia hecha por la madre del propio asesino. Desde entonces, el caso comenzó a esclarecerse. Deivid relató que desmembró el cuerpo de Virginia y lo arrojó a un basurero en el barrio Villa Ingenio, de El Alto.
El cuerpo del niño fue hallado en una vivienda en el barrio La Portada, donde el agresor escondió los cadáveres por varios días.

Un crimen con cómplices y más interrogantes
El juez también dictó detención preventiva por seis meses para un presunto cómplice que habría ayudado a trasladar los cuerpos. Mientras tanto, otro implicado está prófugo y continúa siendo buscado por las autoridades.
"Rechazamos y condenamos esta violencia machista que se cobra la vida de una mujer y un niño", declaró el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, al confirmar la investigación del infanticidio y feminicidio.
Bolivia ha registrado este año 31 feminicidios y 9 casos de infanticidio, en medio de críticas de organizaciones feministas por la falta de recursos para aplicar la Ley 348, que castiga el feminicidio con la pena máxima.
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