Edixon Noel Murillo Hernández de 11 años, fue asesinado de un disparo en la cabeza el pasado sábado 7 de septiembre en su hogar, en el sector de Quebrada Seca, Nueva Arcadia, Copán, zona occidental de Honduras.
La indignación de los padres y familiares crece tras conocerse que un desconocido llegó a matarlo, aparentemente porque el menor se había robado unos juguetes.
Según los familiares, un hombre desconocido llegó a la vivienda del niño después de preguntar en la comunidad por su domicilio. Al encontrar a Edixon, el agresor no dudó en sacar su arma y dispararle en la cabeza.
El brutal asesinato ha desatado una ola de comentarios en redes sociales, donde los internautas expresan su repudio por el crimen.
"Los padres deben supervisar los juguetes que llevan sus hijos a la casa", "Lamentable, los papás hubieran detenido al agresor", y "Ojalá hallen al agresor para que pague con todo el peso de la ley" son algunos de los comentarios en redes sociales.
Hasta el momento, los agentes de la Policía Nacional no han informado sobre la captura del autor del crimen; sin embargo, se ha iniciado una investigación. Las autoridades han señalado que la hipótesis sugiere que el ataque se originó por un conflicto relacionado con los juguetes.
Los homicidios son la principal causa de muerte en Honduras, según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH). En un reciente informe, se señala que los departamentos con mayor registro de muertes diarias son Cortés, Olancho, Colón y Atlántida.

