El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, decidió dar a conocer este lunes el fin de la relación con el Estatus de Protección Temporal (TPS) para Honduras y Nicaragua, un beneficio migratorio que desde 1999 amparaba a más de 50,000 personas. La decisión ha generado múltiples reacciones.
El analista Graco Pérez señaló a HRN que El Salvador es el único país que ha logrado mantener el TPS, gracias a las buenas relaciones del gobierno de Nayib Bukele con Washington.
“Esto es lo que pasa cuando Honduras busca aliados que no contribuyen a los propósitos del país. No se prevé que tengan buenos resultados las acciones que sean interpuestas a favor de los emigrantes hondureños”, afirmó.
Por su parte, la experta en migración Elsy Reyes advirtió que en seis meses los hondureños acogidos al TPS deberán resolver su estatus migratorio y subrayó la importancia de que la Cancillería brinde el apoyo necesario.
“Nuestro país tiene que hacer los esfuerzos necesarios para lograr beneficios para sus nacionales. El Gobierno debe tener más incidencia”, puntualizó Reyes.
Gobierno de Honduras descarta que decisión se deba a relaciones bilaterales
A través de su cuenta de X (antes Twitter), el canciller de Honduras, Javier Bu Soto, comentó que la decisión de Estados Unidos se dio porque el país ha mejorado su capacidad tras el huracán Mitch.
"Desde el Gobierno reiteramos nuestro compromiso de velar por los derechos de nuestros compatriotas en el exterior, acompañarlos en este proceso y continuar abogando por soluciones permanentes que reconozcan su invaluable aporte", manifestó.
Por su parte, el vicecanciller Antonio García calificó como una noticia triste la cancelación del TPS y atribuyó la medida a la política antiinmigrante de Trump y sus compromisos de campaña.
“Cada tepesiano debe ver qué opciones tiene. El Gobierno pondrá un bufete de abogados a disposición de los nacionales que están registrados bajo el TPS. Habrá otros caminos. El Gobierno hizo absolutamente todo lo posible. Esto es algo que trasciende los gobiernos, es un tema migratorio que no tiene nada que ver con diferencias en las relaciones de Honduras y Estados Unidos”, agregó.
Según expertos, es probable que muchos hondureños que pierdan el TPS no regresen a su país, sino que busquen asentarse en otras naciones donde encuentren mejores condiciones de vida.
La cancelación del TPS amenaza con golpear la economía hondureña, ya que miles de familias dependen de las remesas enviadas por estos migrantes.
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