Los diputados del Congreso Nacional están en su receso, pero no lograron incrementar su productividad que es de apenas 21 por ciento si se toma en cuenta que, de un total de 255 proyectos presentados, únicamente fueron aprobados 55.
Dentro de la agenda de iniciativas que Sí fueron discutidas se encuentran 11 contratos de endeudamiento externo por 34 millones de lempiras, nueve proyectos de amnistía y exoneraciones y dos ampliaciones al Estado de Excepción, detalla un informe de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).
Se agregan tres procesos de elección de segundo grado y 21 nuevas leyes y reformas, pero han sido dejados de lado todos aquellos planteamientos para fortalecer la democracia y el Estado de Derecho.
Las calificaciones que han recibido los legisladores es del grado insuficiente, más allá de los cuestionamientos por corrupción, tráfico de influencias y hasta por vinculación con redes del crimen lanzados contra la mayoría de los congresistas.
La asistencia intermitente, los beneficios discrecionales y débil fortalecimiento del Estado de Derecho marcan la gestión del congreso nacional en 2024, analiza el estudio de la ASJ.
Uno de los hallazgos más importantes se refiere a que el Poder Legislativo ha despilfarrado casi el 40 por ciento de su asignación presupuestaria en viáticos y en subvenciones.
Entre enero y abril de 2024, se han ejecutado 362 millones de lempiras. De esta suma, 75 millones han ido al pago de sueldos y salarios, 54 millones se han destinado a viáticos y 80 millones fueron utilizados para subvenciones que es como se le conoce ahora al Fondo Departamental.
¿Se acabó la democracia en el Congreso Nacional? ¿Valen más las imposiciones, no los acuerdos; los arreglos, en lugar de los debates; la injerencia del Ejecutivo, mas no la independencia?
Quienes cuestionan la pobre actividad legislativa, concuerdan que la preocupación mayor de los congresistas está puesta en cómo repartirse el presupuesto asignado a ese Poder del Estado, más que debatir sobre los temas de país en un marco de pluralidad y consensos.
Porque el fortalecimiento del Estado de Derecho y la profundización de la democracia, pasan por la independencia de los Poderes del Estado; en este caso, por el adecentamiento de las tareas legislativas.

