El derrame cerebral, también llamado infarto cerebral, se posiciona como una de las principales emergencias de salud pública en Honduras. Desde el Hospital Mario Catarino Rivas, en San Pedro Sula, el neurólogo Javier Lagos adviertío a través de Hoy Mismo de TSi sobre un aumento sostenido de casos y un impacto creciente en personas cada vez más jóvenes. “Solo en un año tenemos 890 mil infartos cerebrales de todo tipo”, señaló el especialista, al explicar que estos eventos se producen cuando una arteria cerebral se tapa o cuando se rompe. A esta cifra se suman los pacientes que no logran llegar a los centros hospitalarios y aquellos que padecen derrames cerebrales silenciosos, los cuales no presentan síntomas evidentes, pero dejan secuelas importantes. “Muchos quedan con alteraciones de memoria y funciones cognitivas”, agregó. ¿Cuándo ocurre un derrame cerebral? El derrame cerebral ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia el cerebro se interrumpe , lo que provoca daño en las células cerebrales. En Honduras, esta condición representa la tercera causa de muerte y la primera causa de discapacidad , una realidad que genera alta preocupación en el sistema de salud. Derrame cerebral en Honduras: Pacientes más jóvenes El doctor Lagos subrayó que el síntoma principal del derrame cerebral aparece como síndrome cardinal es decir, de forma súbita. “ Tiene que ser de repente, lo más rápido posible ”, enfatizó. Para facilitar su identificación en la población, recomendó recordar la mnemotecnia CAMALEÓN , una herramienta sencilla que puede salvar vidas. CAMALEÓN significa: CA : cara caída MA : mano caída LE : lenguaje alterado, dificultad para hablar ON : ir al hospital de inmediato Cada minuto cuenta, ya que la atención temprana reduce el riesgo de muerte y discapacidad permanente, indicó Lagos. Causas y prevención del derrame cerebral Entre las principales causas del derrame cerebral destacan la hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, tabaquismo, obesidad y sedentarismo. La prevención incluye controlar la presión arterial, mantener una dieta balanceada, realizar actividad física regular, evitar el consumo de tabaco y alcohol, y acudir a controles médicos periódicos. Resaltan que el fortalecimiento de las redes hospitalarias y la unificación de protocolos de atención permiten responder mejor ante esta emergencia. Reconocer los síntomas y actuar con rapidez marca la diferencia entre la vida y una discapacidad de por vida. TAMBIÉN LEA: ¿Cómo obtener el beneficio de pensión por ascendencia en el IHSS?