La Policía española detuvo este jueves a un hombre de 30 años como sospechoso del brutal asesinato de un niño de dos años en la localidad de Linares (sur), hijo gemelo de su pareja, mientras que el otro menor resultó herido de gravedad.
El crimen se investiga como un supuesto caso de violencia vicaria, informaron este jueves las autoridades.
La muerte se debió a un traumatismo craneoencefálico causado por una paliza dada, al parecer, por la pareja de la madre.
El otro gemelo se encuentra fuera de peligro, según fuentes sanitarias, dijeron a EFE fuentes cercanas a la investigación.
El detenido cuenta con numerosos antecedentes policiales y salió de prisión hace cuatro meses.
Se considera que pudo haber aprovechado la ausencia de su pareja de la vivienda para golpear violentamente a los dos niños.
Si se confirma, este sería el noveno niño asesinado en España en lo que va de año por violencia vicaria.
¿Qué es la violencia vicaria?
La violencia vicaria es una forma de violencia de género en la que los agresores utilizan a los hijos e hijas de las mujeres víctimas como instrumentos para infligirles daño psicológico y emocional.
En lugar de atacar directamente a la madre, el agresor se ensaña con los niños, buscando causar sufrimiento a la mujer a través de sus hijos.
¿Cómo se manifiesta la violencia vicaria?
La violencia vicaria puede presentarse de diversas maneras, siendo algunas de las formas más comunes las siguientes:
- Amenazas contra los hijos e hijas: el agresor amenaza con llevarse a los niños, quitarles la custodia o incluso matarlos, utilizando su bienestar como medio para controlar y manipular a la madre.
- Insultos y humillaciones en presencia de los niños: se aprovecha de la presencia de los menores para denigrar, insultar y humillar a la madre, e incluso hacerles comentarios crueles sobre ella.
- Interrupción de tratamientos médicos: el agresor puede obstaculizar o interrumpir los tratamientos médicos o farmacológicos necesarios para la salud de los niños, causando un perjuicio directo a su bienestar.
- Manipulación durante el régimen de visitas: durante las visitas, el agresor puede inventar historias dolorosas sobre lo que ocurre con los hijos o, por el contrario, ocultar información importante sobre ellos, generando confusión y angustia en la madre.
Este tipo de violencia tiene un impacto profundo y duradero en la salud mental de las víctimas, tanto en los niños como en las madres, y requiere una atención especializada para prevenir y erradicarla.

