En una operación conjunta entre la Policía Nacional y la Armada Nacional de Colombia, se dio la captura de Robinson Zuluaga Arroyo, alias ‘El Loco’. Durante la detención se incautó un reptil que presuntamente era utilizado para desaparecer los restos humanos de las victimas del malhechor.

La captura se ejecutó en el barrio Viento Libre, localizado en la comuna 4 de Buenaventura, Colombia, un sector conocido por la influencia que ejercen grupos armados. Además, este hombre tiene antecedentes por homicidio, tráfico de estupefacientes y aprovechamiento ilícito de recursos naturales. 

Según investigaciones preliminares, Arroyo era colaborador de Los Espartanos, una banda criminal que opera en la ciudad. La banda se disputa con Los Shottas, otro grupo delictivo, el control del narcotráfico en el puerto.

Según informes de las autoridades policiales, su captura fue el resultado de investigaciones exhaustivas que vinculan a “El Loco” con casos de desaparición forzada en la región.

“Seguiremos debilitando de manera contundente a las estructuras criminales que afectan la seguridad de Buenaventura”, afirmó el teniente coronel Daniel Peralta, comandante encargado del distrito especial de Policía de Buenaventura.

¿Qué pasó con el cocodrilo?

Las autoridades aseguraron al cocodrilo, el cual, de acuerdo con las investigaciones, Arroyos alimentaba con restos humanos tras asesinar y desmembrar a sus víctimas. Hoy en día los grupos criminales utilizan cocodrilos o caimanes como método de desaparición. 

Un caso que se asemeja es el cocodrilo de la desaparecida 'olla' del Bronx, en Bogotá. Presuntamente utilizado por los llamados sayayines. Aunque no existen pruebas contundentes de su existencia, algunos testigos aseguran haberlo visto. 

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Banda criminal “Los Espartanos”

La banda criminal “Los Espartanos” es una organización delictiva con presencia en Buenaventura, Valle del Cauca. Es señalada por las autoridades de estar implicada en delitos como homicidios, extorsiones, tráfico de estupefacientes y desapariciones forzadas.

Este grupo ejerce control territorial en varias comunas del puerto y mantiene una violenta disputa con bandas rivales por el dominio de rutas del narcotráfico y actividades ilícitas.