La reciente aceleración en el deslizamiento del lempira frente al dólar ha generado preocupación entre economistas y representantes del sector privado, quienes advierten sobre sus efectos negativos en el poder adquisitivo de los hondureños, el costo de los bienes importados y la viabilidad económica del país.

Para el caso, el economista hondureño Nelson Ávila fue contundente al señalar que toda devaluación equivale a un "impuesto permanente" que reduce la capacidad adquisitiva de la población.

Según explicó a medios de comunicación, un aumento en el tipo de cambio implica un incremento en el precio de todos los bienes importados, lo que afecta directamente a las familias, las empresas y al propio Estado.

"En la medida en que devaluemos, aumenta el costo de todo lo importado. Y aunque la devaluación podría beneficiar en cierta medida a los exportadores, también ellos enfrentan costos mayores por ese mismo fenómeno", explicó Ávila.

Y es que el economista considera que Honduras ha mantenido durante más de tres décadas una política cambiaria errónea que no ha generado competitividad real.

"La competitividad no solo es por precio, también es por calidad, oportunidades y volumen. Aquí se castiga a todo el pueblo a través de la devaluación (del lempiras ante el dólar). Es una mala política", afirmó.

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Ávila incluso propuso analizar la posibilidad de implementar un sistema bimonetario regional, que incluya un "peso centroamericano" y la apertura legal al dólar, como vía para estabilizar la economía nacional.

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Empresarios alertan por efectos inmediatos en el consumidor

Por su parte, la vicepresidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), María Cristina Handall, calificó de "preocupante" el deslizamiento -o devaluación- acelerado del tipo de cambio del lempira ante el dólar, al considerar que debió haberse ejecutado de forma gradual.

"El deslizamiento debió ser paulatino y no brusco, como está ocurriendo. Eso impacta directamente al consumidor, porque todo lo importado sube de precio, y eso se traduce en un mayor costo para los hogares", señaló Handall en entrevista para El Informativo del Mediodía, de HRN.

Además, Handall recordó que desde hace tiempo se sabía que el lempira estaba sobrevalorado y que era necesario un ajuste progresivo.

Sin embargo, criticó la tardanza en la respuesta del Banco Central de Honduras (BCH) y el impacto que esto está teniendo actualmente en los importadores y consumidores.

Aunque reconoció la importancia de un acuerdo con el Fondo Monetario Internaciona (FMI)l, afirmó que "los errores del pasado se traducen en consecuencias" y que el país enfrenta ahora un entorno difícil, con baja generación de empleo y costos elevados.

Llamado a políticas integrales y consensuadas

Tanto Ávila como Handall coincidieron en la necesidad de adoptar políticas públicas que no solo respondan a las exigencias macroeconómicas, sino que también prioricen el bienestar de la población y la creación de condiciones para la inversión.

"Hay que poner un plato de comida en la mesa, tres veces al día, y eso, sin empleo, es prácticamente imposible", puntualizó Handall, quien hizo un llamado a fortalecer la inversión nacional y extranjera.

Ávila, por su parte, insistió en que el país requiere voluntad política para transformarse. "En cuatro años podemos sentar las bases para cambiar Honduras, pero eso requiere compromiso de todos los sectores: ciudadanos, sector privado y sistema financiero", concluyó.

Al momento de la redacción de este artículo, según el portal oficial del BCH, la tasa de venta del dólar ya se cotiza a 25.9874 lempiras, por lo que su valor podría alcanzar esta semana los 26 lempiras.

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