Un juez del Juzgado Penal de Yuscarán, El Paraíso, dictó auto de formal procesamiento con medida cautelar de prisión preventiva en contra de Walter Edilberto Núñez Baquedano, quien está acusado de ser responsable del asesinato de su primo, Anthony Jair Figueroa Salgado, de 11 años de edad.
El crimen, que ha conmocionado a la comunidad de Güinope, El Paraíso, ocurrió el pasado 5 de noviembre de 2024.
Investigaciones
Según las investigaciones realizadas por el equipo de fiscales, los hechos se desencadenaron cuando la tía del menor envió a Anthony a comprar tortillas a una pulpería cercana a su hogar.
Sin embargo, al transcurrir el tiempo y notar que el niño no regresaba, la tía se preocupó y acudió al establecimiento comercial para preguntar por él.
Los encargados de la pulpería confirmaron que el menor había llegado a comprar las tortillas, pero extrañamente no regresó a su hogar. Desconcertada, la tía comenzó a buscarlo por los alrededores y, al no tener éxito, decidió denunciar la desaparición del niño a las autoridades policiales.
Al día siguiente, las autoridades informaron que habían encontrado el cuerpo sin vida del menor en una casa abandonada en las cercanías.
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Tras el hallazgo, los fiscales asignados al Ministerio Público en Yuscarán realizaron el levantamiento cadavérico y trasladaron el cuerpo al Centro de Ciencias Forenses en Tegucigalpa, donde se le practicó la autopsia médico-legal para determinar la causa exacta de la muerte.
De acuerdo con las investigaciones, la tía de Anthony Jair Figueroa Salgado señaló a Walter Edilberto Núñez Baquedano como el principal sospechoso del crimen.
En sus declaraciones, la tía relató que el imputado había estado hostigándola meses antes del asesinato, enviándole varios mensajes a su teléfono en los que preguntaba por el menor, lo que había generado sospechas sobre su conducta.
El ahora procesado fue capturado por agentes policiales en el municipio de Apacilagua, en el departamento de Choluteca, después de que se encontraran indicios racionales de responsabilidad.
Durante la captura, se le decomisó un teléfono celular y una mochila en la que se encontraron prendas de vestir y varias fotografías del menor. También se le confiscó una motocicleta de color rojo, lo que refuerza las evidencias en su contra.
Tras la captura, el imputado fue presentado ante un juez, quien, tras la audiencia inicial, dictó el auto de formal procesamiento y le impuso la medida cautelar de prisión preventiva, debido a la gravedad de los hechos y la existencia de pruebas suficientes que lo vinculan con el asesinato.
El caso sigue siendo investigado por las autoridades, quienes continúan trabajando para esclarecer los detalles del crimen y asegurar que se haga justicia.

