En una ceremonia solemne celebrada en el Congreso Nacional, Nasry Asfura asumió este martes 27 de enero la Presidencia de la República de Honduras y, en su primer discurso como mandatario, hizo un llamado a la unidad, la humildad en el servicio público y la urgencia de llevar soluciones concretas a la población. Tras ser juramentado, Asfura expresó que su llegada al poder no es un logro individual, sino colectivo. Discurso de Nasry Asfura en la toma de posesión “Hemos llegado por la gracia de Dios y por el esfuerzo de mucha gente. No ha sido un camino en soledad, hubo manos dispuestas a levantarnos” , afirmó. Añadió que en los momentos más difíciles “ la luz de muchas personas mostró el camino ” y destacó el respaldo de la comunidad internacional y de los hondureños en la defensa de la democracia y la libertad. Agradecimiento especial al CNE y a las FF.AA. El presidente hizo un reconocimiento especial a figuras que, según dijo, marcaron un papel firme en la defensa del sistema democrático: el consejero Carlos Enrique Cardona , la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall , y la consejera Cossette López. Asimismo, saludó y reconoció al jefe del Estado Mayor, general Héctor Valerio, y a la Junta de Comandantes, subrayando el rol institucional de las Fuerzas Armadas. Asfura fue enfático en que su administración deberá actuar con sentido de urgencia. “Debemos trabajar con humildad para llevar soluciones a cada rincón. El tiempo empezó a correr, no podemos perderlo” , señaló, al indicar que la prioridad será resolver problemas y servir a la ciudadanía. Entre los ejes centrales de su discurso, destacó la descentralización como clave para la gobernabilidad. Anunció que trabajará con los 298 alcaldes del país “sin distingo de colores políticos”, con el objetivo de acercar la gestión pública a las comunidades. También planteó la reducción del tamaño del Estado para lograr mayor eficiencia y destinar recursos a áreas sensibles. En materia de seguridad, aseguró que se enfrentará el problema “de frente”. En salud, habló de atención oportuna y abastecimiento de medicinas; en educación, mencionó la impresión de millones de libros para estudiantes de los primeros niveles. Asimismo, subrayó la necesidad de inversión, generación de empleo, fortalecimiento de la infraestructura, apoyo al agro, impulso al turismo y continuidad de programas sociales sin sesgos partidarios. El mandatario también envió un mensaje de reconciliación nacional. “ No es con insultos, con venganza o con odio que vamos a hacer avanzar este país ”, expresó, al sostener que Honduras es una gran familia que debe respetarse y trabajar unida por su futuro. Reiteró que no gobernará con diferencias ideológicas como barrera y que su papel es servir al pueblo. Con fe elevó una oración Asfura elevó una oración, pidiendo a Dios humildad, fortaleza, sabiduría para no caer en el orgullo y capacidad para perdonar, en un momento que imprimió un tono personal y espiritual a su primer mensaje como presidente. Sus últimas palabras del discurso presidencial: "Mi tiempo comenzó a correr, Honduras no te voy a fallar ". Con este discurso, Nasry Asfura marcó la línea de su administración, enfocada —según sus palabras— en la eficiencia, la cercanía con la gente, la unidad nacional y la búsqueda de paz y prosperidad para Honduras. La ceremonia La ceremonia se desarrolló bajo un amplio dispositivo de seguridad y con la presencia de distintos sectores políticos y sociales del país. LEA ACÁ: Gobierno de Asfura reducirá el aparato estatal: ¿Cuáles instituciones dejarían de existir?