Fracturados y con múltiples golpes, así quedaron algunos de los más de 20 pasajeros que se movilizaban en el bus rapidito de la ruta Carrizal-Miraflores, el cual sufrió un aparatoso accidente este miércoles frente al Hospital Escuela, cerca del portón número 1, en el bulevar Suyapa de Tegucigalpa.
A través de redes sociales, se han difundido los dramáticos momentos que vivieron algunos pasajeros heridos. En varios videos se aprecia que la mayoría de las víctimas fueron mujeres, quienes presentaban múltiples manchas de sangre en su ropa y cuerpo.
Según informes, tras el impacto del rapidito con el muro del Hospital Escuela, los pasajeros comenzaron a gritar y llorar, sumidos en el dolor. La mayoría salió de su hogar temprano con la intención de llegar a sus trabajos a tiempo.
En los videos que han ido circulando, se muestra cómo lograron auxiliar a las víctimas después del choque. La policía municipal, que se encontraba a pocos metros del lugar, corrió a brindar ayuda, junto con el personal del Hospital Escuela. Algunas víctimas se encontraban en estado grave, entre ellas, una mujer que fue llevada en silla de ruedas debido a los fuertes golpes.
Otras víctimas, desconcertadas, se trasladaron en ambulancia al Instituto de Seguridad Social.
Según testigos, el ambiente tras el accidente fue lamentable. Muchas personas que viajaban en la unidad quedaron desconcertadas, esperando contactar a sus familiares para informar sobre lo ocurrido.
Por otro lado, debido a que la unidad quedó destrozada, el conductor del rapidito fue rescatado con la ayuda de más de cinco agentes municipales, ya que él quedó atrapado en el bus; afortunadamente, lograron sacarlo.
Este nuevo accidente, que ha conmocionado a los capitalinos, resalta la urgencia de concienciar a los conductores del transporte público sobre la importancia de cumplir con las reglas de tránsito. Testigos afirmaron que el incidente se originó porque el conductor iba disputando la vía con otro busero.
¿Cómo fue el accidente frente al Hospital Escuela?
El accidente vial ocurrió a las 5:50 de la mañana, cuando dos buses rapidito competían por la vía cerca del Estadio Nacional "Chelato Uclés". Ambos conductores, motivados por la imprudencia, aceleraron. Uno de ellos con velocidad logró irse, mientras que el rapidito accidentado no respetó un semáforo en rojo e impactó contra una pared del Hospital Escuela.

