Honduras no tiene un clima favorable a la inversión para promover el desarrollo. El entorno es hostil.
La inseguridad jurídica impide acercar la inversión extranjera a nuestro país que está situado entre los lugares de mayor rezago en competitividad, clima para hacer negocios y calificación de la mano de obra.
En Honduras no existe libertad económica para atraer inversión, en el sentido estricto; es vulnerable y no cuenta con las ventajas de otras naciones en materia de competitividad y formación de fuerza de trabajo con alta capacidad.
Para incentivar la llegada de capital es clave fortalecer el Estado de derecho y garantizar el respeto a la propiedad privada.
Pero vivimos en un ambiente político polarizado, en inequidad social y en circunstancias económicas y financieras que nos ponen en “apuros”. Y si no llevamos agua al mismo molino, no vamos a salir adelante.
Algunos funcionarios se ufanan y afirman que Honduras sí es un buen destino para la llegada de recursos externos. Apoyan su discurso en el hecho que, al cierre del primer semestre, fue posible la captación de 675 millones de dólares en el primer semestre, unos 112 millones cada mes, en promedio, aunque no se trata de recursos nuevos, en su mayoría.
Por otra parte, alrededor de nueve de cada diez lempiras que ingresan en el país son de las remesas, no son inversión extranjera.
La simplificación administrativa, el fortalecimiento de la imagen de Honduras, la expansión del acceso al crédito y la solidez del sistema financiero son elementos cruciales para obtener flujos de capital externo, mientras se avanza en la lucha por la transparencia.
El alto precio de los combustibles, las tarifas de energía eléctrica y la inseguridad son, igualmente, condiciones que vuelven espinosa la ruta de la inversión fértil en Honduras.
Una regla básica para que Honduras sea visto como un país donde se pueden hacer “buenos negocios” es no cambiarles las reglas de juego a los inversionistas para sentar las bases del desarrollo.
Atraer más inversión para obtener retorno es la expectativa nuestra, dado que es la base para la generación de riqueza, la creación de trabajo, la diversificación productiva, la estabilidad financiera y la buena salud de los indicadores económicos.
Es primordial que explotemos las condiciones que Honduras tiene para mejorar la competitividad, apoyar las alianzas y apostarle a la innovación y a la tecnología, que son las exigencias del mundo de hoy.
De la inversión depende el crecimiento de la economía, el desarrollo humano y la elevación de las condiciones de vida de nuestra gente.
VEA MÁS: Diferencia entre gasto, inversión y deuda ¿Cuál priorizar para mis finanzas?
