Un joven identificado como Artur A, de 21 años, fue el autor del tiroteo ocurrido en la secundaria BORG Dreierschuetzengasse, en la ciudad de Graz, Austria, que dejó un saldo trágico de 10 muertos y al menos 30 heridos.
Minutos antes de cometer la masacre el martes 10 de junio, Artur envió un mensaje de texto a su madre en el que escribió: “Perdón por lo que estoy a punto de hacer ahora”.
Además, le pidió cuidar a una de sus mascotas y compartió un video de despedida con duración de 24 minutos.
Según el relato de la madre, al revisar el contenido alertó inmediatamente a las autoridades, pero ya era demasiado tarde: su hijo ya había perpetrado el ataque.
Armado con una escopeta y una pistola, Artur disparó indiscriminadamente a estudiantes y docentes mientras giraba sobre su propio eje para causar mayor daño.
Tras el ataque, se refugió en un baño del centro educativo, donde se quitó la vida. Las autoridades revelaron que Artur había sido víctima de bullying constante en la institución y responsabilizaba a los directivos por permitirlo.
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Hallazgo en su vivienda
Durante el allanamiento a su vivienda, la policía encontró una bomba casera que, aunque no estaba operativa, indicaría que el atacante tenía intención de ampliar el alcance del atentado.

En medio del dolor por las víctimas, las autoridades educativas han comenzado a revisar sus protocolos de prevención del acoso escolar y se espera un refuerzo urgente a las medidas de seguridad y salud mental en las escuelas del país.
Apoyo contra el acoso escolar
El caso ha reavivado el debate sobre el bullying escolar, la salud mental juvenil y la seguridad en los centros educativos.
Expertos destacan la necesidad de implementar políticas efectivas contra el acoso, promover entornos escolares inclusivos y brindar apoyo psicológico a estudiantes vulnerables.
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