La Conferencia Episcopal de Honduras, a través de su portavoz Juan Ángel López, sugirió que el próximo proceso electoral de marzo de 2025 debe de estar protegido contra todo abuso de poder que viole las leyes e instituciones del Estado.

"Vemos con esperanza el proceso electoral que ya ha iniciado en Honduras con la convocatoria a elecciones en el 2025, conforme a nuestras leyes y de nuestros valores comunes", dice el comunicado.

A su vez, recordó que la Constitución de 1982 ha permitido el período democrático más extenso de la historia, además, recordó el valor de mantener y fortalecer la democracia mediante el diálogo y el respeto a la ley.

Los obispos hicieron un llamado a los precandidatos y partidos políticos a desarrollar campañas respetuosas y enfocadas en propuestas concretas de desarrollo, alejadas de la descalificación y los ataques.

Además, pidieron transparencia en el uso de fondos y rendición de cuentas durante las campañas.

Tratado extradición, CICIH, cárcel del Cisne

Entre sus preocupaciones, la Conferencia Episcopal mencionó la denuncia del Tratado de Extradición, el retraso en la instalación de la CICIH para combatir la corrupción, y la construcción de una cárcel de máxima seguridad en la Isla del Cisne, un proyecto que consideran excesivamente costoso y contrario a la vocación de conservación de la biodiversidad de la isla.

Caso Juan Antonio López

Los obispos también destacaron el alto grado de indefensión de los defensores de la Casa Común y subrayaron la necesidad de que la justicia identifique y capture a los responsables de los crímenes ambientales, no a las víctimas.

"Queremos recordar con profundo respeto y admiración a nuestro hermano Juan Antonio López. Su memoria y su sangre derramada por defender la creación, nuestra Casa Común y los valores del Reino, debe llamarnos a todos a trabajar por la paz, sin miedo y con la certeza de que la última palabra nunca la tendrán los que han perdido el sentido de Dios y el respeto a sus hermanos, por llenarse los bolsillos con una riqueza que está maldita, regada con sangre inocente".

Finalmente, la Conferencia Episcopal reafirmó su confianza en el sistema democrático, su fe en Jesucristo como guía, y exhortó a la ciudadanía y autoridades a trabajar unidos por la paz y el bien común, buscando siempre la verdad y la justicia para un futuro mejor para Honduras.