Carlos Alberto Martínez Lozano, un hondureño de 68 años, se quitó la vida la tarde de este sábado 21 de septiembre tras dispararse con un arma de fuego en la salida de un centro comercial en Tegucigalpa, capital de Honduras ubicada en Francisco Morazán.
Antes del hecho, el sexagenario se encontraba en compañía de su hermano, identificado como Juan Alberto Lozano, departiendo en el interior del centro comercial.
Tras salir del lugar, el ahora fallecido -que padecía cuadros de depresión, según se informó en el noticiero Hoy Mismo, de TSi- le indicó que le quería leer el Salmo 35 de la Biblia, misma que le obsequió su propio consanguíneo y que siempre portaba con él.
Al paso de la lectura, el adulto mayor sacó su arma de fuego para quitarse la vida de un disparo en la cabeza, explican diversos medios de comunicación.
Salmo 35 de la Biblia
Se desconoce el versículo del Salmo 35 que el hondureño le leyó a su hermano antes de suicidarse afuera de un centro comercial de Tegucigalpa.
Dicho Salmo está conformado por 28 versículos, siendo estos los primeros 10 del mismo:

Suicidios en Honduras
Desde 2014, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) ha registrado unos 3,275 casos de hondureños que optaron por el suicidio.
El rango de edad más afectado es comprendido por ciudadanos de entre 15 y 30 años y, según un artículo de TuNota, el 80% de las víctimas totales son hombres.
Ante esta problemática, el Congreso Nacional aprobó a mediados de julio la Ley para la Creación del Protocolo de Prevención de Suicidio y Atención en Centros Educativos en Riesgo de Suicidio, cuyo objetivo principal es establecer un protocolo integral de prevención y atención del suicidio en instituciones de educación primaria y secundaria a nivel nacional.

