La Policía Nacional de Honduras capturó este lunes 28 de abril a un taxista de 28 años, originario de Tegucigalpa, quien supuestamente se dedicaba a robar viviendas en el sector de El Hatillo, capital hondureña.
“Tenemos información que ha asaltado al menos diez viviendas, y este día no logró su objetivo. Este sujeto ingresa a las casas y despoja de todo lo que encuentra a su paso”, detalló la subcomisionada Suyapa Nazareth Posadas Barahona, de la Unidad Metropolitana de Prevención número 1.
La detención ocurrió en la aldea San Antonio de El Hatillo, donde las autoridades le decomisaron un teléfono celular y un pasamontañas.
De acuerdo con el informe policial, el sospechoso, residente en la aldea Altos del Carpintero, cometía los delitos en horas de la madrugada.
“Llamamos a la ciudadanía que ha sido víctima del taxista a interponer la denuncia formal”, puntualizó la oficial en Hoy Mismo de TSi.
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Robo con intimidación según el Derecho Penal
El robo con intimidación, según la definición legal, sucede cuando una persona se apodera de un bien ajeno utilizando amenazas o provocando miedo en la víctima, sin necesidad de ejercer violencia física directa.
La intimidación puede ser verbal, como amenazas de daño, o gestual, como mostrar un arma.
Pena por robo y robo con intimidación
De acuerdo con el Código Penal de Honduras, el artículo 360 establece que quien se apodere de una cosa mueble ajena utilizando fuerza debe ser castigado con una pena de prisión de dos a cuatro años.
Por su parte, el artículo 361 señala que el robo con violencia o intimidación se sanciona con una condena de cuatro a ocho años de cárcel.
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