El economista Marvin Vásquez expresó este viernes preocupación ante el creciente endeudamiento de Honduras, que ya alcanza los 17,000 millones de dólares, representando más del 54% del Producto Interno Bruto (PIB) del país tras la más reciente aprobación de millonarios préstamos por parte del Congreso Nacional.
Según Vásquez, esta situación de endeudamiento podría resultar perjudicial si no se implementan políticas que impulsen la productividad y atraigan inversión al país.
"Actualmente, la deuda pública de Honduras ya ronda los 17,000 millones de dólares, entre interna y externa, y representa más del 54% del producto interior bruto, algo preocupante si no se establecen políticas que vengan encaminadas a mejorar la productividad y a atraer la inversión a nuestro país", afirmó el economista.
Préstamos aprobados: ¿solución o riesgo?
Y es que ayer el Congreso Nacional de Honduras aprobó recientemente dos contratos de préstamo: uno con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por $ 20 millones para el "Programa de Apoyo para la Inserción Laboral en Honduras" y otro con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) por $ 96.3 millones para el "Programa de Carreteras Resilientes de Honduras (PCE-HN) - Tramo B-1 Libramiento El Progreso".
En ese sentido, Vásquez destacó que los préstamos aprobados abordan aspectos importantes como la inserción laboral, la transparencia y el desarrollo sostenible, así como la mejora de la infraestructura vial del país.
"Son préstamos que tocan puntos claves, mejor dicho, para la conectividad del país, para aumentar la producción y para reducir los costes de transporte. Otros vienen para generar confianza en la inversión", explicó.
Efectos negativos del endeudamiento
De acuerdo con el economista, a pesar de los beneficios potenciales, advirtió sobre los peligros que conlleva un endeudamiento continuo, especialmente si los recursos no se destinan adecuadamente.
La malversación de fondos, la falta de rendición de cuentas y la corrupción podrían impedir que el país aproveche plenamente estos préstamos.
"Cuando se pierde ese dinero y no llega a generar esos beneficios, entramos en un grave problema. Tenemos aspectos sumamente negativos, donde a mayor endeudamiento, sin esos beneficios reales obtenidos, hay una mayor dificultad para poder hacer pagos a las obligaciones que adquiere el gobierno", señaló Vásquez.
Además, apuntó que el aumento de la deuda también podría provocar recortes en sectores fundamentales como salud, educación y seguridad, afectando directamente a la población.
De igual manera, indicó que la crisis fiscal y presupuestaria resultante podría reducir la capacidad del Gobierno para cumplir con sus obligaciones y pagos, aumentando la presión sobre la economía hondureña.
Medidas urgentes para evitar una crisis
Por otra parte, el economista instó a las autoridades a establecer políticas que promuevan la productividad y la inversión, evitando así que el país siga acumulando deuda sin obtener los beneficios esperados.
Enfatizó la importancia de combatir la corrupción y asegurar que los recursos se utilicen de manera eficiente para generar un retorno de inversión que permita al país cumplir con sus compromisos financieros.
"El endeudamiento a veces puede ser bueno, a veces puede ser malo. Lo que pasa es que si un país se sigue endeudando, pero hay malversación de fondos, poca rendición de cuentas o corrupción, esos dineros no llegan a los proyectos", concluyó Marvin Vásquez.

