La falta de camillas en el Hospital Escuela de la capital hondureña ha generado indignación y desesperación entre los pacientes y sus familiares, quienes enfrentan una crisis de atención en condiciones inhumanas.
Imágenes y testimonios desgarradores revelan que los enfermos deben permanecer en el suelo mientras esperan atención médica, exponiéndose a mayores riesgos de salud.
En entrevista con el noticiero Hoy Mismo de TSI, una madre relató entre lágrimas la dramática experiencia vivida con su hijo, quien sufrió un accidente de tránsito y quedó gravemente herido.
"Estamos desde ayer a las 2 de la tarde, y no encontramos ni una camilla. Lo anduvimos cargando entre todos para que pudiera hacerse una radiografía", relató la madre.
Explicó que "estuvo toda la noche tirado en el piso. Esta mañana, el doctor lo atendió, pero fue necesario que cuatro hombres lo cargaran para llevarlo adentro porque no había camillas", narró.
El joven, quien sufrió fracturas en el fémur, columna y daño en la médula espinal, fue diagnosticado con un pronóstico crítico: no volverá a caminar.
La madre, entre sollozos, denunció la falta de insumos básicos en el hospital: "Aquí no hay sábanas, no hay nada. Ni una camilla".
Agregó que "es inhumano ver a mi hijo tirado en el suelo como un animal. Fui hasta la morgue a buscar algo, cualquier cosa para acostarlo, pero nadie me ayudó".
Un llamado a las autoridades
La madre, visiblemente afectada, hizo un llamado directo a la presidenta Xiomara Castro para que tome cartas en el asunto.
"Quiero que venga al hospital y vea las condiciones en las que estamos".
Rememoró que su hijo estuvo en emergencia un mes atrás por otro problema de salud. "Allí también sufrió. Agarró úlceras porque no lo cambiaban, no le ponían pañales. Es duro vivir esto como madre, verlo así".
Además de la falta de camillas, la denuncia también evidenció carencias críticas en el área de Ortopedia, donde los pacientes pasan horas y hasta días sin recibir atención adecuada debido al colapso del sistema.
"Mi hijo estuvo desde ayer a las 2 de la tarde tirado en el suelo hasta que lo movimos esta mañana. Mientras estaba allí, la gente pasaba con sillas de ruedas casi por encima de él. Es un trato indigno para un ser humano", lamentó.

