El escrutinio especial de votos no es un “recuento masivo” de todas las actas cuestionadas, sino un proceso técnico y legal que avanza por etapas, con filtros específicos para decidir qué documentos ameritan abrir urnas y recontar, cuáles solo necesitan corrección de transcripción, y cuáles no cumplen causales para entrar al procedimiento.

Así lo explicó la consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, durante una entrevista en Noticieros Hoy Mismo de TSi, en la que respondió a una de las dudas más repetidas tras los retrasos: ¿por qué el CNE no sometió de una sola vez las 2,792 actas solicitadas por partidos políticos, y por qué primero se aprobaron 1,081 y luego 553, para un total de 1,634 actas hasta ese momento.

1) Primero: entender que “sistema” no es lo mismo que “acta”

Uno de los puntos centrales de la explicación de López es que el acta física es la base del proceso, mientras que el sistema informático es una herramienta de visualización y cálculo.

En palabras simples: si el sistema muestra un dato erróneo, eso no significa automáticamente que el acta esté mal. Puede tratarse de un problema de lectura, reconocimiento o digitación.

La consejera dio ejemplos de errores del sistema: casos en los que la tecnología reconoce un número incorrecto (por ejemplo, “un 7 como 1” o “un 9 como 1”), o cuando por fallas de procesamiento el sistema marca cero votos aunque el acta física sí refleje resultados.

2) Segundo: las inconsistencias no son iguales, por eso hay tres rutas

Según la entrevistada, el CNE clasifica las actas con observaciones en distintos tipos de inconsistencias, y de esa clasificación depende qué acción procede. En términos prácticos, hay tres rutas:

A. Actas que solo requieren transcripción o corrección en el sistema:

Son aquellas en las que el acta física está clara, pero el sistema presenta errores por digitación o reconocimiento. En estos casos, no se abre urna, sino que se corrige el dato con base en el documento físico.

B. Actas que sí ameritan escrutinio especial (recuento):

Aquí entran inconsistencias “de fondo”, donde el problema está en el acta o en los balances, y para resolverlo puede ser necesario:

  • volver a contar votos,
  • verificar cuadernos de votación,
  • revisar incidencias para entender qué ocurrió en la mesa.

López mencionó ejemplos típicos: cuadros que no cuadran, o aparentes desbalances entre votantes, papeletas enviadas y registros.

C. Actas que se excluyen porque no cumplen causales legales:

No todo lo que se solicita entra automáticamente. La consejera insistió en que el escrutinio especial no es una “red de pescadores” para “agarrar todo lo que caiga”: cada acta debe tener una causal concreta y sustentada.

Por eso, explicó que el CNE revisa caso por caso y define cuáles “caben” conforme a criterios técnicos y legales.

3) Tercero: ¿por qué no se aprobaron de una vez las 2,792 actas?

La razón principal, según López, es que el pleno debe validar legalmente las actas que realmente cumplen causales y evitar decisiones arbitrarias o tomadas bajo presión.

En la entrevista, señaló que cualquier decisión “bajo presión” debe rechazarse si no pasa “el tamiz de la ley” y advirtió que actuar por coacción podría derivar en actos ilícitos.

En ese marco, detalló el avance aprobado hasta el momento:

  • 1,081 actas en una primera etapa,
  • 553 actas en una segunda,
  • para un total de 1,634 actas aprobadas.

Además, indicó que podían sumarse más, siempre que cumplieran los parámetros.

4) Cuarto: quién ejecuta el recuento y por qué el CNE dice que “sí está listo”

Otro elemento clave de la explicación fue el reparto de responsabilidades. López recordó que el recuento se ejecuta mediante Juntas Especiales de Verificación, integradas por representantes de partidos políticos, y no como personal subordinado al CNE.

Bajo esa lógica, la consejera sostuvo que el CNE puede estar listo, pero si las Juntas no operan o se paralizan por conflictos, el proceso se traba.

5) Quinto: el factor que ha frenado el avance, según la consejera

López describió el escenario como una “crisis inducida” y denunció que en las últimas horas se registraron episodios de violencia y presiones dentro de instalaciones del CNE, al que calificó como un recinto con categoría de seguridad nacional para sus operaciones.

También advirtió sobre la presencia de candidatos a diputados dentro del Centro Logístico Electoral, a quienes señaló como “juez y parte” si intentan incidir en órganos de verificación. Añadió que no tendrían credenciales para estar allí y que, de reaparecer, haría públicos sus nombres y lo comunicaría a los partidos.

6) Sexto: el reloj electoral y el margen para cerrar el proceso

La consejera enfatizó que el calendario es ajustado: habló de 11 días de trabajo y la necesidad de priorizar el nivel presidencial, sin descuidar los demás cargos electivos.

Insistió en que el CNE no “elige” ganadores: formaliza resultados que, según su postura, provienen de lo expresado por el pueblo en las urnas.

7) Séptimo: fallas del proveedor tecnológico bajo revisión

En otro tramo de la entrevista, López se refirió a la empresa tecnológica (mencionada como ASD) y admitió “múltiples fallas” en la etapa poselectoral. Afirmó que desde su despacho ya se inició la revisión de pliegos y contrato, anticipando consecuencias conforme a garantías y condiciones contractuales.

El punto clave: el escrutinio especial es selectivo, no automático

En síntesis, lo que la consejera buscó aclarar es que el escrutinio especial no avanza por “cantidad solicitada” sino por actas que cumplan causales verificables, distinguiendo entre:

  • errores de sistema que se corrigen,
  • inconsistencias que ameritan recuento,
  • y solicitudes que se excluyen por falta de fundamento.
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López informó que el escrutinio especial de actas podría iniciar la tarde de este jueves a la 1:00 de la tarde, siempre que existan condiciones de respeto y comportamiento civilizado por parte de los partidos políticos.

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