Un hombre de 30 años fue arrestado en Amite City, Luisiana, tras ser señalado como el principal sospechoso del asesinato de su sobrino Hayden Madison, de 1 año, su hermana Rhonda Powell, de 40 años, y su hijo Braylon Powell, de 10 años.
El triple homicidio ocurrió en una residencia de este pequeño pueblo ubicado en la parroquia de Tangipahoa, Estados Unidos.
De acuerdo con medios locales, el crimen habría sido cometido mientras el sospechoso atravesaba un episodio de esquizofrenia.
Según testimonios de familiares, un día antes del trágico suceso, el hombre comenzó a escuchar voces.
Preocupados por su salud mental, lo llevaron a un hospital, pero en lugar de internarlo para recibir tratamiento psiquiátrico, le asignaron un medicamento distinto al que tomaba regularmente y lo enviaron de vuelta a casa.
“Él estaba actuando agresivamente”, explicaron los familiares, quienes ahora cuestionan la respuesta del sistema de salud mental.
Familiares denuncian negligencia
“Nadie en ese hogar sobrevivió porque el sistema de salud mental le falló”, declaró Robertson-Warner, una familiar de las víctimas. “Si lo hubieran internado, hoy estaría donde tenía que estar y el resto de mi familia estaría con vida”.
Investigación en curso
Las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer los detalles del crimen y determinar la responsabilidad del detenido.
Este caso ha generado conmoción y ha puesto en el centro de la discusión las fallas en el manejo de la salud mental en Estados Unidos, resaltando la importancia de una atención adecuada para evitar tragedias como esta.

