En medio de una brutal ola de calor que azota a España, un niño de apenas dos años murió este martes en la localidad de Valls, en la provincia catalana de Tarragona, luego de permanecer varias horas dentro de un carro estacionado y cerrado bajo el sol.

¿Quién encontró al niño dentro del vehículo?

La policía catalana, conocida como los Mossos d'Esquadra, confirmó que el menor fue encontrado por los servicios de emergencia en la tarde, pero lamentablemente ya no presentaba signos vitales.

“Todo apunta a una negligencia por parte del padre. El niño estuvo toda la mañana encerrado en el coche. Incluso un adulto habría fallecido en esas condiciones”, explicó un portavoz policial.

Las temperaturas en Valls superaron los 32 grados Celsius en la mañana del martes, de acuerdo con la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

En un vehículo cerrado, la sensación térmica puede duplicarse, alcanzando niveles letales en cuestión de minutos.

Vehículo donde fue abandonado el menor en Tarragona, España
Vehículo donde fue abandonado el menor.

España bajo alerta por calor extremo

España atraviesa una de sus olas de calor más intensas de los últimos años, con registros que han superado los 40 °C en varias regiones del país.

Solo el pasado sábado, dos trabajadores uno en Córdoba y otro en Barcelona fallecieron mientras realizaban labores en la vía pública. Se sospecha que también fueron víctimas de golpes de calor.

En los últimos tres años, este país europeo ha experimentado sus temperaturas más altas desde que existen registros, convirtiéndose en uno de los territorios más vulnerables al cambio climático.

Científicos advierten que fenómenos extremos como olas de calor, incendios forestales y tormentas se intensifican debido al calentamiento global.

La Fiscalía y los Mossos han abierto una investigación para determinar las circunstancias exactas del fallecimiento del menor y si existen elementos suficientes para imputar penalmente al padre por negligencia grave.

¿Cuántas muertes se han contabilizado por calor?

La OMS atribuye al calor unas 489.000 muertes al año a nivel global en el período comprendido entre los años 2000 y 2019. En Europa las cifras han llegado a 175.000 fallecimientos anuales a causa de las altas temperaturas.