Las detenciones de migrantes indocumentados en Estados Unidos han experimentado un fuerte incremento en las primeras dos semanas de la administración de Donald Trump.

Según datos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), más de 5,500 personas han sido arrestadas en diversas ciudades del país, como Nueva York, Los Ángeles y Chicago.

Las autoridades han intensificado los operativos asegurando que los detenidos representan una amenaza para la seguridad nacional, aunque múltiples informes revelan que muchos de ellos no cuentan con antecedentes criminales, según la agencia de noticias EFE.

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Falta de transparencia en los operativos

ICE ha comenzado a divulgar cifras diarias de arrestos, una práctica poco común en administraciones previas.

Sin embargo, los datos siguen siendo limitados, pues la agencia ha publicado cifras generales sin ofrecer detalles sobre la nacionalidad de los migrantes ni los lugares exactos donde fueron capturados.

Además, cada oficina regional maneja la información de manera independiente, lo que ha generado incertidumbre entre las comunidades afectadas.

Redadas en varias ciudades de EE.UU.

Los operativos se han llevado a cabo en múltiples ciudades, destacando Texas, Chicago y Nueva York:

  • Texas: Se han reportado al menos 84 detenciones en Dallas, aunque medios locales indican que también ha habido operativos en Houston, San Antonio y Austin.
  • Chicago: La presencia del asesor de seguridad fronteriza Tom Homan en las redadas ha incrementado la visibilidad de los arrestos, con al menos 100 personas detenidas en la ciudad.
  • Nueva York: La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, compartió imágenes de operativos en los que, según sus declaraciones, se capturó a un presunto miembro del Tren de Aragua. En total, se registraron 39 arrestos en la ciudad.

Expansión de centros de detención

El gobierno de Trump ha señalado la necesidad de ampliar la capacidad de detención de ICE, que actualmente tiene un límite de 41,000 personas.

Como parte de esta estrategia, se ha ordenado la construcción de un centro en la base militar de Guantánamo con capacidad para albergar a 30,000 detenidos.

En Colorado, las autoridades han comenzado a habilitar instalaciones temporales en una base aérea cercana a Denver para reforzar la infraestructura de detención.

Criminalización de migrantes y denuncias de abusos

La Casa Blanca ha justificado los arrestos argumentando que todos los migrantes indocumentados incumplen la ley, sin diferenciar entre aquellos con antecedentes penales y quienes residen en el país sin cometer delitos.

Sin embargo, documentos filtrados a medios estadounidenses revelan que solo el 52% de los detenidos el 28 de enero contaban con condenas previas.

Además, se han reportado casos de detenciones erróneas:

  • En Nueva Jersey, agentes de ICE capturaron a un ciudadano puertorriqueño en un restaurante de Newark y lo liberaron tras comprobar su estatus legal.
  • En Ohio, un hombre con visa U, concedida a víctimas de delitos, fue arrestado temporalmente pese a contar con permiso legal de residencia.

Diversas organizaciones de derechos civiles han manifestado su preocupación por el trato a los migrantes y han solicitado mayor transparencia en los operativos.

No obstante, la administración de Trump mantiene su política de endurecimiento migratorio sin modificaciones a la vista.