Un trágico hecho de violencia familiar ha generado consternación en Nueva Jerusalén, Santo Domingo, República Dominicana. El lunes 31 de marzo, el capitán retirado de la Marina de Guerra, Fabio Montero Verigüete, de 50 años, asesinó a su esposa Ofrany Canario Montero (50), a su hijo Santo Montero Canario y a su nuera Scarlin Mariel Román antes de quitarse la vida con una pistola calibre 9 milímetros. En el ataque resultó herido el hijo menor Andy Montero Canario, quien se recupera en una clínica. Según el medio Diario Libre, el violento suceso ocurrió alrededor de las 3:10 de la madrugada, cuando las víctimas dormían. Un familiar alertó a las autoridades mediante una llamada de emergencia, y agentes de la Policía Nacional encontraron los cuerpos en distintas habitaciones de la vivienda. En la escena del crimen se recolectaron cinco casquillos, dos proyectiles y el arma homicida. Era una buena persona Vecinos del sector expresaron su sorpresa ante el trágico incidente. “Me impactó mucho, porque era una persona que no se metía con nadie”, dijo una vecina. Otra residente, entre lágrimas, agregó: “Estamos bien tristes porque no esperábamos eso, siempre saludaba”. Fabio Montero Verigüete era cristiano y asistía regularmente a la iglesia Tabernáculo de Adoración. Las autoridades continúan investigando el motivo detrás del cuádruple asesinato y suicidio. @estoessantodomingo Respuesta a @Tochy0880 ♬ sonido original - ESTO ES RD 🇩🇴 Militar mata a esposa y suegra Este caso se suma a otro hecho violento registrado en enero de 2025, cuando una cámara de seguridad captó el momento en que el teniente Juan Jiménez Adames asesinó a Maylin Arianny Martes, de 26 años, y a su suegra, Marisela Rodríguez Marte (51), en Los Robles, La Vega. El crimen fue presenciado por los tres hijos de la pareja, de tres, cuatro y cinco años. El video muestra al atacante escalando el portón de la vivienda antes de disparar a las víctimas. Se conoció que Martes sufría violencia verbal y física por parte de Jiménez Adames desde hacía tiempo. Estos trágicos incidentes han puesto en evidencia la urgente necesidad de fortalecer los mecanismos de protección contra la violencia familiar en República Dominicana.