Seis de ocho miembros de una familia en Estados Unidos contrajeron una rara enfermedad parasitaria conocida como 'triquinelosis', que provoca 'gusanos cerebrales', tras haber comido brochetas con verduras y carne de oso mal cocinada.
El caso se dio a conocer esta semana, luego de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) revelara el brote que afectó a casi todos los integrantes de esta familia, cuyas edades oscilan entre los 12 y 62 años.
De acuerdo a la agencia gubernamental, estas personas -oriundas de Dakota del Sur, en EE. UU.- tuvieron una reunión en julio de 2022, donde uno de los integrantes del núcleo familiar llevó carne de oso negro que cazó en el norte de Canadá.
La misma permaneció en un congelador por 45 días antes de su preparación y, para el encuentro, los estadounidenses descongelaron el alimento e hicieron brochetas junto a verduras asadas; sin embargo, la carne no estaba bien cocida.
Es así que seis días después de la reunión, uno de los integrantes de la familia (un hombre de 29 años) fue hospitalizado al presentar fiebre, dolores musculares intensos e hinchazón alrededor de los ojos.
Luego, los otros cinco miembros de la familia desarrollaron síntomas similares y, además, dolores de cabeza, de abdomen y diarrea, por lo que los CDC que estos también padecían triquinelosis.
Según Alerta News, la familia logró recuperarse satisfactoriamente al tratarse con albendazol, un tratamiento que mata gusanos parásitos y sus larvas.
¿Por qué la familia contrajo gusanos cerebrales?
Es probable que los osos negros sean portadores de lombrices intestinales y, pese a que la familia congeló la carne, no todos los gusanos que se encontraban en el animal murieron por la congelación debido a que estos son resistentes, indicó Récord.
Es así que cuando la familia ingirió la carne infectada, estas larvas pudieron evolucionar y producir más parásitos, explicó el medio de comunicación.
Tales gusanos pueden atravesar el cuerpo hasta el corazón y el cerebro, provocando inflamación del músculo cardíaco y del cerebro.
En dichas partes, pueden formar quistes y, potencialmente, causar convulsiones.


