La familia del expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, quien cumple una sentencia de 45 años de prisión en Estados Unidos por narcotráfico, comunicó que utilizarán las redes sociales del exmandatario para transmitir mensajes a la población hondureña.
Hernández, recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, ha decidido mantener contacto con sus seguidores mediante sus cuentas en redes, administradas ahora por su esposa e hijos.
A través de su cuenta en X (@JuanOrlandoH), la familia expresó: “Hola queridos amigos y seguidores. Queremos informarles que Juan Orlando Hernández no podrá responder ni interactuar personalmente en esta red social debido a que se encuentra injustamente encarcelado".
Es así que, mientras Hernández trabaja para "demostrar su inocencia", su familia se encargará de gestionar las publicaciones en su cuenta, señalaron a la vez que agradecieron el apoyo y solidaridad de sus seguidores: "Esperamos que muy pronto se haga justicia. ¡Gracias por su comprensión y bendiciones para todos!”.
A su vez, libraron al exmandatario de cualquier responsabilidad por el contenido publicado.
Reitera que es inocente
Recientemente, Hernández publicó una carta en la que mencionó el "narcovideo" de 2013, en el que aparece el exdiputado Carlos Zelaya reunido con narcotraficantes y se menciona a su hermano, el expresidente Manuel Zelaya, con el apelativo del "comandante".
El exmandatario Hernández reafirmó su inocencia, declarando que nunca ha sido ni será aliado de criminales.
En defensa de su esposo
Ana García, esposa de Hernández, respaldó públicamente su posición e insistió en su inocencia. “¿Cómo podría alguien, que supuestamente colaboraba con narcotraficantes, aprobar la medida más temida por éstos, que claramente iba en contra de sus intereses? Es realmente absurdo… es estúpido pensar algo así”, afirmó García.
Juan Orlando Hernández fue condenado este año por conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, uso y porte de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para usar y portar armas destructivas.

