El fiscal general del Ministerio Público, Johel Zelaya, afirmó con contundencia que no vacilará en aplicar la justicia durante las investigaciones contra empresarios, diputados y políticos vinculados al narcotráfico.
“Estamos investigando, y las pesquisas determinarán si seguimos adelante o cerramos casos. Se avecinan más requerimientos, Honduras necesita justicia”, declaró Zelaya durante un evento de las Fuerzas Armadas de Honduras.
En relación al escándalo de narcotráfico, Zelaya aseguró que "solicitaremos toda la información necesaria para evitar injusticias. Nos oponemos a que los acusados en Estados Unidos se queden allá, es una burla para sus familias”.
Sobre el polémico "narcovideo" que ha agitado el panorama político, el fiscal comentó que “vamos a analizar los videos sin sesgos políticos. Llegaremos al fondo del asunto, es lo que el país espera”.
Zelaya subrayó que “no me temblará la mano en aplicar justicia. Sería una vergüenza retroceder. Estamos investigando a políticos, empresarios y otros implicados”.
Narco-escandalo
Este contexto ocurre en medio de la reciente decisión de la presidenta Xiomara Castro, el 28 de agosto, de denunciar el Tratado de Extradición, que perderá vigencia en seis meses.
Esta medida ha generado tensiones diplomáticas, tanto a nivel nacional como internacional, y ha sido vista por analistas como un intento de proteger a su cuñado, Carlos Zelaya.
Carlos Zelaya renunció a la Secretaría del Congreso Nacional tras confirmar su reunión con narcotraficantes durante la campaña electoral de 2013.
En dicha reunión, se gestionaron 13 millones de lempiras, de los cuales "la mitad se destinaría al Comandante", en referencia a Manuel Zelaya, mientras el resto sería distribuido en los departamentos de Olancho, Santa Bárbara y Colón.
Tras esta revelación, José Manuel Zelaya, hijo de Manuel Zelaya, renunció como titular de la Secretaría de Defensa, y Rixi Moncada asumió el cargo, prometiendo estabilidad en las Fuerzas Armadas de Honduras.

