El ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, anunció un giro en la política de protección a funcionarios públicos, con la reducción drástica de los esquemas de escolta y el replanteamiento del sistema de recompensas, al considerar que ambos han sido utilizados de forma desproporcionada y poco técnica.
Las declaraciones fueron brindadas durante su participación en el programa de debates Treinta/Treinta de TSi, donde defendió una estrategia orientada a “recuperar recursos para la seguridad ciudadana” y a fortalecer el trabajo policial en las calles.
Gerzon Velásquez: 'Fin a las tremendas caravanas'
Velásquez confirmó que una de las primeras instrucciones recibidas del presidente Afura fue eliminar o reducir las extensas caravanas de seguridad que acompañaban a funcionarios y exfuncionarios.
“La sociedad hondureña no tiene recursos para invertirlos en un pequeño grupo de personas privilegiadas”, afirmó.
Según el ministro, a partir de ahora la asignación de escoltas se basará en estudios técnicos de análisis de riesgo.
“Ya los funcionarios no van a andar con esas tremendas caravanas”, enfatizó, calificando como un “abuso” prácticas pasadas en las que patrullas policiales escoltaban incluso actividades privadas.
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Más policías en la calle
El titular de Seguridad reveló que una unidad especializada cuenta con cerca de 1,100 agentes destinados a proteger a funcionarios, exfuncionarios y personalidades. En algunos casos, dijo, hubo esquemas de hasta 50 agentes por persona.
La meta del actual del gobierno es rescatar al menos el 80% de esos efectivos para labores de prevención y patrullaje.
“Queremos que esa gente esté en la calle cuidando a la ciudadanía y previniendo el crimen”, señaló.
¿Qué pasará con las recompensas millonarias?
Uno de los puntos más contundentes de la entrevista fue la postura del ministro frente a la recompensa de 35 millones de lempiras ofrecida por la captura del general retirado Romeo Vázquez Velásquez.

Velásquez calificó la medida como “completamente desproporcional” y sostuvo que este tipo de incentivos deben ser un recurso de “último ratio”.
“Debe existir un análisis de proporcionalidad entre el monto y el valor público de la captura”, explicó, comparando el caso con el de pandilleros responsables de la muerte de múltiples policías, por quienes se ofrecen recompensas menores. De contar con esos fondos, aseguró que los destinaría a equipamiento y logística para los agentes.
Uso y abuso de los “Black Mamba”
El ministro también se refirió al uso de los vehículos tácticos conocidos como “Black Mamba”, los cuales, según explicó, fueron empleados para traslados de reos de alto perfil.
No obstante, reconoció que en el pasado se utilizaron con fines mediáticos y en situaciones que no justificaban su despliegue.
“Deben emplearse contra estructuras criminales con gran capacidad de fuego o en zonas montañosas”, puntualizó.
911, presupuesto y fuerza policial
Velásquez consideró que el Sistema Nacional de Emergencias 911 debería estar bajo la Secretaría de Seguridad para mejorar la coordinación, aunque subrayó que lo fundamental es que su personal sea técnico y no producto de recomendaciones políticas.
Respecto a la Tasa de Seguridad, aclaró que el 38% del presupuesto destinado a alimentos y bebidas corresponde al componente alimenticio de instituciones como la Policía, las Fuerzas Armadas y los centros penitenciarios.
En cuanto a la fuerza policial, informó que Honduras cuenta con 23,609 policías activos, de los cuales unos 20,000 son operativos. Sin embargo, reconoció que un modelo histórico reduce casi a la mitad la operatividad los fines de semana, un esquema que está siendo revisado ante el aumento de la criminalidad en esos días.
Nueva estrategia de seguridad
El ministro detalló la estrategia denominada “Transición Estratégica”, que busca pasar del estado de excepción permanente a una seguridad ordinaria reforzada, con intervenciones focalizadas en los territorios con mayores factores criminógenos.
El objetivo, explicó, es construir un modelo de seguridad democrática sostenible, capaz de reducir homicidios —actualmente en 23.5 por cada 100,000 habitantes— y combatir delitos como la extorsión, el narcomenudeo y la trata de personas. La meta del gobierno es cerrar el período con una tasa por debajo de la media latinoamericana.
Finalmente, Velásquez destacó la cooperación con Estados Unidos en materia de capacitación, tecnología y fortalecimiento institucional, asegurando que esa relación será clave para respaldar la nueva estrategia de seguridad del país.
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