Un video divulgado en redes mostró los últimos momentos de Marco Antonio Sánchez Muñoz, alias “Bob Esponja”, presunto integrante de Los Chapitos, fracción del Cártel de Sinaloa.

Días después, su cuerpo apareció con signos de tortura y las manos atadas.

En la grabación, Sánchez Muñoz, de 45 años, residente del fraccionamiento Las Moras y extransportista, confesó ser mensajero de Los Chapitos.

“Mi nombre es Marco Antonio Sánchez Muñoz, alias ‘Bob Esponja’”, declaró, revelando también su relación con Fernando Pérez Medina, alias “El Piyi”, exjefe de seguridad de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, y otros miembros clave de la organización.

Durante el interrogatorio, “Bob Esponja” describió el modus operandi del grupo criminal y mencionó haber estado presente en un intento de asesinato masivo.

Además, dejó un mensaje de rencor hacia quienes, según él, lo abandonaron: “Que se vayan a la ver**, por haberme dejado solo”.

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¿Quién era “Bob Esponja”?

Sánchez Muñoz inició como transportista en Sinaloa, pero posteriormente se convirtió en mensajero de Los Chapitos, transportando drogas para la organización criminal liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán: Joaquín, Ovidio, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán.

Imagen de cuerpo de nota

Los Chapitos y su poder en el Cártel de Sinaloa

La facción de Los Chapitos ha ganado terreno en el tráfico de drogas sintéticas y otras actividades ilícitas, consolidándose como una fuerza dominante en el norte y oeste de México.

Medios mexicanos como Milenio han destacado el impacto de este grupo en las operaciones delictivas, dejando un rastro de violencia y terror en la región.