El asesinato de Paloma Gallardo (16) y Josué Salvatierra (14) ha conmocionado a los habitantes de Florencio Varela, Argentina.
Sus cuerpos fueron hallados el sábado 1 de febrero en un descampado cercano al puente de Bosques, con signos de una brutal agresión: sus cabezas fueron destrozadas con un objeto no confirmado.
El recorrido de los adolescentes y el ataque mortal
Paloma y Josué eran vecinos y compañeros de escuela, ese día salieron rumbo al gimnasio. Una cámara de seguridad los captó caminando hacia un terreno baldío, un lugar que los vecinos evitan al caer la noche.
Allí fueron atacados con extrema violencia. La autopsia confirmó que ambos sufrieron traumatismos de cráneo.
Paloma fue encontrada boca abajo y Josué boca arriba, muy cerca de ella. Él presentaba lesiones defensivas, pero en el cuerpo de la joven no se hallaron signos de abuso.
Además, sospechan que Paloma fue sorprendida por la espalda, lo que explicaría la ausencia de señales de defensa.
“Estamos casi seguros de que fueron al menos dos agresores. Si ves que atacan a tu compañero, intentás correr, y más siendo adolescente”, indicaron fuentes del caso.
Hipótesis sobre el móvil del crimen
Carlos Dieguez, abogado de la familia de Josué, duda de que el crimen haya sido un simple robo y apunta a otra posibilidad.
“Creemos que los chicos vieron algo que no debían ver”, declaró en Telefe, en referencia a la actividad de narcomenudeo en la zona donde encontraron los cuerpos.
Clamor de justicia
Alicia, la madre de Paloma, exige que los verdaderos responsables sean llevados ante la justicia. “No quiero que vaya ningún perejil a la cárcel, quiero a los verdaderos homicidas”, expresó en Radio Rivadavia.
“Jamás pensé que iba a perder a mi princesa. El dolor es terrible. Lo único que quiero es justicia para los que le arrebataron la vida a mi hija y a Josué”, agregó.
Mientras tanto, la Fiscalía avanza en la investigación para esclarecer el doble crimen y capturar a los asesinos.

