El ambientalista Juan Silva y su hijo Juan Antonio Silva fueron encontrados muertos este jueves, más de 24 horas después de haber desaparecido tras denunciar la tala ilegal de un bosque en Santa Cruz de Soroguara, Francisco Morazán, zona centro de Honduras. El hallazgo ocurrió en una zona montañosa del Cerro La Cruz, en la salida norte de Tegucigalpa. Según información preliminar, ambos fueron descuartizados, aunque las autoridades aún no han confirmado todos los detalles, ya que equipos forenses se dirigen al lugar para el levantamiento de los cuerpos. Miembros de la Policía Militar que participaron en la búsqueda junto a los familiares hallaron los restos de las víctimas. Se informó que los cuerpos fueron cortados por la mitad y decapitados, y que las cabezas no se encontraron en la escena del crimen. Según un hijo de Juan Silva, la última vez que los vieron fue cuando salieron de casa para tomar fotografías de la deforestación con el objetivo de presentarlas como prueba ante el Ministerio Público. Desde entonces, no se tuvo más noticias de ellos. Juan Silva y su hijo Juan Antonio Silva. Foto: redes sociales Silva, quien trabajaba como vigilante del bosque, había detectado actividades irregulares como robo de rótulos y cortes de madera, por lo que decidió denunciarlas días antes de su desaparición. Hasta el momento, las autoridades no han emitido declaraciones sobre el caso, pero se espera que en las próximas horas brinden más información sobre el crimen. Asesinatos de ambientalistas en Honduras Entre 2024 y 2025, con la muerte de Juan Silva, ya suman dos ambientalistas asesinados en el país. El otro caso es el de Juan López, quien murió tras recibir varios disparos la noche del 14 de septiembre en Tocoa, Colón, cuando salía de la iglesia. El asesinato de López ha sido portada en medios nacionales e internacionales. Hasta la fecha, el Ministerio Público sigue investigando el caso y ya capturó a un sospechoso. Por otro lado, la Iglesia Católica en Tocoa ha señalado como responsable al alcalde Adán Fúnez, a quien acusan de contratar sicarios por un conflicto relacionado con la minería. Fúnez, por su parte, ha negado todas las acusaciones y asegura ser inocente.