El cuerpo sin vida de un taxista fue hallado dentro de un taxi en la colonia Brisas del Norte, Comayagüela, la noche del domingo 10 de noviembre.

La víctima fue identificada como Luis Zelaya, quien residía en la mencionada colonia capitalina.

Según el relato de los vecinos, el cuerpo inerte de Zelaya fue descubierto en el interior del vehículo. Al principio creyeron que estaba dormido, pero al intentar despertarlo y no obtener respuesta, varias personas lo bajaron del taxi en un esfuerzo por reanimarlo y solicitaron la ayuda de los paramédicos del Cuerpo de Bomberos.

Sin embargo, al llegar al lugar, los socorristas confirmaron que el taxista ya no presentaba signos vitales.

El fallecimiento de Zelaya ha generado consternación en la comunidad, donde era conocido por su trabajo y años de servicio como transportista. Las autoridades continúan investigando las causas del deceso.

El cuerpo fue trasladado a Medicina Forense en Tegucigalpa; hasta el momento se desconoce cuál fue la causa de su muerte.

Conductores de taxi temen por su vida

Honduras ha enfrentado una preocupante ola de violencia contra los taxistas, con múltiples incidentes reportados a lo largo del año. Aunque no se dispone de una cifra exacta de taxistas asesinados en 2024, se han registrado varios casos que reflejan la gravedad de la situación.

Por ejemplo, en julio de 2024, cuatro taxistas fueron asesinados en la zona norte del país en un lapso de 24 horas, lo que generó preocupación entre los miembros del gremio y llamados a las autoridades para tomar medidas efectivas contra la violencia y la extorsión.

Además, en septiembre, se reportó el asesinato de un taxista en Tegucigalpa, presuntamente relacionado con el cobro de extorsiones. Las autoridades lograron capturar al supuesto responsable del crimen poco después del incidente.

La extorsión y la violencia ejercida por grupos criminales continúan siendo las principales amenazas para los taxistas hondureños, quienes a menudo se ven obligados a operar en condiciones de alto riesgo.