Los restos de Vanessa Duarte, una mujer de 34 años asesinada a balazos frente a sus hijos, fueron retirados en las últimas horas de la morgue de San Pedro Sula por sus familiares, quienes relataron los estremecedores detalles del crimen ocurrido en la comunidad de Agua Azul Sierra, Santa Cruz de Yojoa, al sur del departamento de Cortés.
El ataque se registró la noche del miércoles 27 de noviembre, cuando la familia se disponía a descansar.
Según los testimonios, varios hombres irrumpieron en la vivienda, sacaron a Vanessa al corredor y le dispararon repetidamente hasta quitarle la vida, mientras sus cuatro hijos presenciaban el hecho.
“Sus hijos estaban presentes cuando la mataron. Por fortuna, a ellos no les hicieron nada. Creemos que era un ataque dirigido”, comentó un familiar que prefirió mantenerse en el anonimato por razones de seguridad.
Las primeras investigaciones apuntan a que el crimen podría estar vinculado a una venganza.
Sin embargo, esta hipótesis no ha sido confirmada por las autoridades, quienes continúan con las diligencias para esclarecer el caso e identificar a los responsables.

El asesinato de Vanessa ha causado consternación en la comunidad, mientras sus seres queridos exigen justicia para la madre de familia que perdió la vida de manera tan violenta.
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos en Honduras (Conadeh) dice que durante el estado de excepción parcial, vigente desde diciembre de 2022, unas 640 mujeres han muerto de forma violenta.
Este año, más de 200 mujeres han sido asesinadas a nivel nacional, según el Observatorio de la Violencia de la UNAH.

