Después de cinco décadas de matrimonio, un hombre identificado como Willis humilló a su esposa al solicitar una prueba de ADN para sus tres hijos, argumentando que ellos no podían ser suyos porque los consideraba feos y él se veía guapo. Durante una audiencia en una corte de Estados Unidos, Willis, de avanzada edad, afirmó ante la jueza que sus hijos parecían haber venido de la calle . Por su parte su esposa, visiblemente indignada, relató que llevaban 50 años casados, cuando su esposo interrumpió: Una vez llegué a la casa y noté que alguien se acababa de ir . Ella respondió que había sido un técnico que fue a reparar la lavadora. Tras escuchar ambas versiones, la jueza determinó que Willis no era el padre biológico de los tres hijos. Ante el veredicto, él respondió: Lo imaginaba , mientras su esposa le recordó que siempre había amado a sus hijos. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Jonathan Aguilar (@jonathan_11a)