Roberto González, quien quedó cuadripléjico tras una brutal golpiza por parte de sus vecinos en Playa del Carmen, Quintana Roo, continúa exigiendo justicia siete años después del incidente.
A través de sus redes sociales, ha narrado cómo el 20 de enero de 2017, a las 8:20 de la mañana, confrontó a su vecina María Fernanda Salcedo porque su perro había orinado dentro de su vivienda en la residencial La Joya.
El reclamo provocó que la mujer llamara a su esposo, Rodrigo Galán, quien lo golpeó y electrocutó hasta dejarlo inconsciente. La agresión dejó a González cuadripléjico, sin movilidad desde el cuello hacia abajo.
A pesar de que el caso llegó a los tribunales, la pareja quedó en libertad tras pagar una indemnización de dos millones de pesos. El delito de lesiones calificadas fue reducido a uno menor, lo que resultó en una pena abreviada de solo cuatro años de cárcel.
Roberto González sigue luchando para que se haga justicia, denunciando el tráfico de influencias que favoreció a sus agresores.

