Un hombre identificado como Heimer Lenín Acosta Hernández, de 49 años, decidió quitarse la vida de un disparo en la cabeza, en la comunidad de El Pedregal, en San Francisco de la Paz, Olancho, en las últimas horas. El cuerpo de Acosta Hernández fue encontrado cerca de una iglesia en el barrio Guanacaste, donde, según testigos, había llegado con una pistola escondida entre sus pertenencias. Su familia se encargó de levantar el cuerpo tras el incidente. “Lo vimos caminar, no parecía que algo anduviera mal, pero él andaba el arma escondida”, relató un testigo del hecho, describiendo los últimos momentos del hombre. Aunque las razones detrás de esta trágica decisión no han sido reveladas, los familiares han preferido mantener los detalles en reserva. El fallecimiento de Heimer Lenín Acosta Hernández deja un impacto en la comunidad, pues era ampliamente conocido por los habitantes del municipio de San Francisco de la Paz. Autoridades y vecinos lamentan profundamente el hecho. Sobre los suicidios en Honduras, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) ha registrado unos 3,275 casos desde el 2014 hasta la fecha. El rango de edad más afectado es comprendido por ciudadanos de entre 15 y 30 años, según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH). El 80% de las víctimas son hombres. Ante esta problemática, el Congreso Nacional aprobó a mediados de julio la Ley para la Creación del Protocolo de Prevención de Suicidio y Atención en Centros Educativos en Riesgo de Suicidio, para establecer un protocolo integral de prevención y atención del suicidio en instituciones de educación primaria y secundaria a nivel nacional.