¿Sería capaz un hombre de vender una parte de su cuerpo tan importante como ser sus testículos? Pues al parecer la respuesta es sí, ya que un hombre en Tailandia los vendió los suyos por millones de dólares que necesitaba para poder modificar su carro.
El caso ha sacudido las redes sociales, ya que el tailandés dejó en evidencia que su pasión por los autos modificados es más grande que tener todas las partes de su cuerpo, por lo que acudió a este negocio extremo.
Según informes, a finales de febrero del año en curso, el sujeto explicó que requería de fondos para poder personalizar su vehículo a su gusto, pero la extravagancia sobrepasaba su presupuesto.
Asimismo, comentó que el precio normal en el mercado del carro era de cerca de un millón de dólares. Sin embargo, debido a las dimensiones inusuales de sus testículos, logró negociar una cantidad que sobrepasaba el costo de la modificación del auto.

Este hombre logró conseguir por sus órganos nada más y nada menos que 2.7 millones de dólares. La peculiar noticia se ha propagado por las plataformas digitales, generando interacciones, múltiples comentarios y hasta memes.
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Todo por una pasión
Todavía se debate en las redes si la historia es real o solo se trata de una broma mala elaborada. Sin embargo, se ha generado interacción principalmente entre los hombres, pues muchos afirman que no serían capaces de quedar "sin huevos" por cumplir un sueño.
Asimismo, abre la duda: ¿Hasta dónde puede llegar una persona por una pasión? En el mundo de los autos, hay quienes invierten fortunas en personalizar su carro, desde la carrocería, suspensiones, colocar piezas únicas, y lo vuelven una obra personal.
En ese sentido, para unos no se trata de un gasto, sino de una identidad personal, cumplir una meta y al final, se vuelve una prioridad.
Este caso trae a la memoria historias previas, como la de un estadounidense que en 2013 habría vendido un testículo por 35 mil dólares para comprar un Nissan 370Z; sin embargo, la versión que circula desde Tailandia lleva la polémica a un nivel sin precedentes.
Lejos de mostrar arrepentimiento, el protagonista aparenta estar satisfecho con su “inversión”, al poner su pasión por los automóviles por encima de cualquier otra consideración.

Entre los comentarios que han dejado los internautas están:
"Creo que por gusto tengo mis huevitos. ¿Dónde está el comprador?".
"No querrán los míos, se los dejo en 1 millón".
"¿Cuánto me darán por los de mi esposo?
"Todos los hombres están perdiendo dinero, vayan y hagan negocio y en una son "millonarios"".
"¿Dónde se vende? Para vender los de mi enamorado".

