Honduras figura entre los países a los que el gobiero de Estados Unidos, presidido por Donald Trumpo, les aplicó aranceles de diversos porcentajes sobre productos y servicios estadounidenses, según publicación en X por parte de la Casa Blanca. Los aranceles que Trump aplicó a Honduras son de 10 %, misma cantidad que a países vecinos, como El Salvador y Nicaragua. El presidente de Trump, anunció la imposición de un aranceles globales del 10 % a todas las importaciones, además de gravámenes adicionales para países con elevadas barreras comerciales y fiscales, como la Unión Europea. Funcionarios estadounidenses detallaron que el arancel base entrará en vigor el sábado 5 de abril, mientras que las tarifas específicas por país comenzarán a aplicarse el 9 de abril. Trump presentó la medida en un evento en la Rosaleda de la Casa Blanca titulado Make America Wealthy Again, donde ofreció detalles sobre los aranceles adicionales que cada país deberá pagar. La decisión busca presionar a los socios comerciales de EE. UU. para reducir restricciones a productos y servicios estadounidenses, según indicaron las autoridades. LIBERATION DAY RECIPROCAL TARIFFS 🇺🇸 pic.twitter.com/ODckbUWKvO— The White House (@WhiteHouse) April 2, 2025 Estados Unidos justifica los aranceles Por su parte, la Casa Blanca defendió la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer nuevos aranceles a las importaciones (entre ellos, a Honduras), argumentando que la medida garantizará un comercio más justo para los trabajadores y empresas del país. Según el gobierno, los aranceles de Estados Unidos buscan nivelar el campo de juego frente a las barreras comerciales impuestas por otras naciones, al tiempo que refuerzan la economía estadounidense. Funcionarios citan estudios recientes que respaldan la efectividad de estas políticas. Un análisis de 2024 concluyó que los aranceles implementados durante el primer mandato de Trump fortalecieron la economía y fomentaron la relocalización de industrias clave, como la manufactura y la producción de acero. Además, un informe de la Comisión de Comercio Internacional de EE. UU. de 2023 determinó que los aranceles de las Secciones 232 y 301 redujeron las importaciones chinas y estimularon la producción interna sin generar aumentos significativos en los precios. El gobierno también desestimó los temores de que los nuevos aranceles puedan alimentar la inflación. De acuerdo con el Instituto de Política Económica, las tarifas aplicadas en el primer mandato de Trump no mostraron una correlación directa con el aumento de precios, sino que su impacto fue marginal y temporal.