En el Día Internacional de la Mujer, el Centro de Derechos de Mujeres (CDM) informó este sábado que en lo que va de 2025 se han registrado 51 muertes violentas de mujeres en Honduras.
Laura Bohórquez, investigadora del CDM, alertó que "en el país, una mujer es asesinada diariamente" y exigió justicia a las autoridades.
Según Bohórquez, en los primeros dos meses de 2025, los casos de violencia contra las mujeres han aumentado en comparación con el mismo periodo de 2024.
"Recibimos alrededor de cinco denuncias diarias de todos los ámbitos. Hay mucho mecanismo de violencia doméstica, sexual y femicidio", señaló en Diario Matutino de HRN.
A su vez, añadió que "el año pasado contabilizamos 300 reportes de desaparición".
Violencia sexual
Por su parte, Migdonia Ayestas, directora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), afirmó que las mujeres enfrentan diversos tipos de violencia, incluyendo física, laboral y sexual.
"Debemos cambiar ese patrón de machismo", enfatizó.
Ayestas también reveló que el 50 % de las víctimas de violencia sexual son menores de 18 años.
Además, recordó que en 2023 más de 1,500 mujeres y niñas fueron víctimas de agresiones sexuales, siendo la mayoría menores de edad.
Asesinan a mujer con historial delictivo en Choluteca
En un hecho violento, Mirna Aracely Ortiz Bustillo, de 62 años, fue asesinada la mañana del lunes 3 de marzo mientras compraba desayuno frente a los juzgados de Choluteca, al sur de Honduras.
La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) informó el martes que la mujer tenía antecedentes por tráfico de drogas.
El ataque ocurrió alrededor de las 9:45 de la mañana, cuando dos personas a bordo de una motocicleta le dispararon hasta quitarle la vida.

Minutos después, las autoridades encontraron el vehículo utilizado en el crimen en un sector cercano. La motocicleta, marca Jumbo, modelo 2013, color negro y rojo, no portaba placa y tenía reporte de robo.
Una vocera de la Policía Nacional destacó que Ortiz Bustillo había sido detenida por la DPI por tráfico de drogas y era sospechosa de amenazas a muerte desde el 23 de agosto de 2024. Además, su esposo cumple condena por el mismo delito.
La mujer, originaria y residente en Nacaome, Valle, se dedicaba al traslado de encomiendas entre Honduras y Estados Unidos.

