Brenda Noemí Hernández, una hondureña de 29 años, murió arrollada la noche del sábado 21 de septiembre frente a su residencia ubicada en Pompano Beach, ciudad de Florida, en Estados Unidos, a manos de su expareja identificada como Edwin Amaya, de 32 años. El trágico hecho ocurrió cuando Amaya, quien tenía un hijo de dos años con la joven hondureña, llegó a la vivienda de Brenda embriagado bajo los efectos de las drogas con el fin de llevarse al pequeño, pero ella se lo impidió. Al habérselo impedido, el hombre amenazó a los presentes asegurando que los mataría a tiros , según relató un familiar de la víctima a las autoridades. Es así que Amaya fue a buscar el arma en su vehículo, una camioneta Ford F-150, pero terminó usando el automóvil para arrollar intencionalmente -en al menos dos ocasiones- a Brenda Noemí frente a sus hijos y demás personas que estaban presentes. Además, el hombre de 32 años también atropelló a Omar Munguía Henrique, padre de los otros dos hijos de la hondureña. Tras ello, agentes policiales arrestaron a Edwin Amaya en South Dixie Highway, en Florida, y lo ingresaron la mañana del domingo 22 de septiembre a la cárcel principal de Fort Lauderdale, donde permanece detenido sin derecho a fianza, acusado de asesinato premeditado. Brenda Noemí Hernández, hondureña en EE. UU. Brenda Noemí Hernández, oriunda de La Masica, en Atlántida, tenía tres hijos: un niño de 12 años, una niña de 10 años y un pequeño de dos años. Según familiares de la hondureña, la relación entre ambos estuvo marcada de violencia y maltrato, por lo que la joven había solicitado una orden de alejamiento. No obstante, Edwin Amaya nunca respetó dicha medida y, contrario a ello, utilizaba diferentes números telefónicos para acosar a su expareja. De acuerdo a Primer Impacto, la familia de la víctima se encuentra pidiendo ayuda para repatriar el cuerpo de la joven a Honduras para darle cristiana sepultura.