Emma Carolina López Navarro, una hondureña de 36 años, murió en Virginia, Estados Unidos, luego de sufrir un altercado con su esposo, Javier Hernández Orellana, en presencia de sus dos hijos, un bebé de 4 meses y un niño de 2 años, quienes ahora están bajo custodia policial. La fatídica noche del 1 de septiembre comenzó como una cena familiar en la casa de la pareja. Después de compartir con familiares, la situación se tornó violenta cuando López Navarro y su esposo comenzaron a discutir por acusaciones de infidelidad, según reportaron las autoridades. Según los documentos judiciales de las autoridades, la discusión escaló cuando López Navarro le arrebató el teléfono a Hernández Orellana y, en medio del enfrentamiento, lo golpeó en la cabeza con una botella. El esposo, en un intento de recuperar el teléfono, empujó a López Navarro con tanta fuerza que ella cayó y golpeó su cabeza contra una pared, lo que dejó un agujero en el panel de yeso. Emma Carolina López Navarro era una hondureña que llevaba años de vivir en Estados Unidos, ella hizo su vida en ese país y formó a su familia. Foto: redes sociales. Tras la caída, Emma se retiró al dormitorio quejándose de un fuerte dolor de cabeza. Dos horas más tarde, Hernández Orellana llamó al 911 al percatarse de que su esposa no respondía. Aunque intentó reanimarla, los paramédicos la declararon muerta alrededor de las 3 a.m. el 2 de septiembre. La policía arrestó a Hernández Orellana, de 47 años, quien enfrenta cargos de asesinato en segundo grado. Piden repatriar a la hondureña Mientras tanto, los familiares de la víctima buscan repatriar el cuerpo a Honduras y obtener la custodia de los hijos. La hermana de Emma, residente en Hampton Roads, podría luchar por la custodia de los niños, según informaron otros familiares. La comunidad hondureña en Estados Unidos ha mostrado su solidaridad, organizando donaciones para repatriar el cuerpo y brindar apoyo a los pequeños.