Un hombre, supuestamente bajo los efectos del alcohol, incendió la casa de su madre el pasado jueves, dejándola en situación de calle en la colonia Nueva Bella Vista, en Choluteca, zona sur de Honduras. La madre explicó al medio local Televida Choluteca que su hijo pretendía quemar ropa vieja, pero no imaginó que el fuego se extendería y consumiría gran parte de la vivienda. También mencionó que él se encontraba en un mal estado emocional y espiritual, y eso lo motivó a incendiar la ropa vieja. “Él dijo bromeando que iba a quemar ropa, y en tono de chiste le prendió fuego. Pero cuando vio el incendio, manifestó que le daba pesar; él nunca había hecho algo así. Yo lo que pido es que me ayuden, porque tener preso a mi hijo no remediará nada”, relató la madre, doña María. Con pesar, la mujer agregó que su hijo padece problemas de hernia, y lo último que desea es verlo enfermo en una cárcel. “Por eso decidí no acusarlo. Es mi hijo, me duele, lo adoro. Le pido a las autoridades que no lo detengan. Él está arrepentido, no lo quiero ver en prisión”, expresó entre lágrimas. Miembros del Cuerpo de Bomberos confirmaron que la casa quedó completamente consumida por las llamas. Además, informaron que la familia, que se dedicaba al cultivo de maíz para producir tortillas, sufrió pérdidas de más de 20,000 lempiras. “Tengo que pagar 24,000 lempiras. Lo perdí todo: mi cama, mis cosas. Mi hijo me ha prometido que un día servirá a Dios y saldremos de todas las deudas”, añadió la madre. Este es el segundo caso registrado en Choluteca en los últimos meses en el que un hijo incendia la casa de su madre. El otro incidente ocurrió a mediados de diciembre en el sector La Cumbre Chorotega, donde un joven identificado como César Esaú incendió la casa de sus padres. Según las autoridades, el comportamiento del joven fue causado por la falta de dinero para comprar alucinógenos y la negativa de sus padres a proveérselo. Esto lo llevó a prender fuego a su hogar, causando daños en el 20 % de la vivienda. “Porque yo quise. Es la primera vez. Lo hice por placer; no me arrepiento de nada. No le tengo miedo a nada”, declaró Esaú, aparentemente bajo los efectos de alguna droga. El Código Penal de Honduras establece que el delito de incendio con riesgo para la vida, la integridad o la salud de las personas se castiga con penas de prisión de 10 a 15 años y multas de 150 a 300 días.