Las actuales tensiones que Europa vive por la guerra en Ucrania "mañana pueden llegar al este de Asia", advirtió este sábado el primer ministro japonés, Fumio Kishida, en la Cumbre de Paz que acoge Suiza para buscar soluciones al conflicto entre Kiev y Moscú.

Kishida subrayó el apoyo nipón a Ucrania desde el inicio de la invasión hace más de dos años, con estrictas sanciones con Rusia, fortalecido el pasado jueves con un acuerdo de asistencia firmado entre él y el presidente ucraniano Volodímir Zelenski.

"Me complace ver que tantos países se han congregado hoy aquí con el objetivo compartido de buscar paz en Ucrania, una paz que debe ser duradera y basada en los principios de la Carta de las Naciones Unidas, que no admite justificación alguna a los cambios de statu quo mediante la fuerza o la coerción", señaló Kishida.

El primer ministro subrayó que Japón está especialmente interesada en colaborar en uno de los tres piulares de discusión de la cumbre, el de la seguridad nuclear, y también mostró su intención de colaborar con Ucrania en garantizar su suministro eléctrico y retirar minas antipersona en las zonas en guerra.

El este de Asia es una de las regiones con más tensiones latentes del planeta, por enquistados conflictos como el de las dos Coreas o el de Taiwán y China, a los que se han unido otros en las últimas décadas como los que Pekín mantiene con diversos países del continente por el control de archipiélagos como las Spratly o las Paracel.