Un juez de extradición de primera instancia en Honduras ha declarado Con Lugar la solicitud de extradición emitida por la Corte del Distrito Norte de California, Estados Unidos, contra el ciudadano hondureño Javier Alexander Marín González.

El hondureño enfrenta tres cargos relacionados con la distribución de fentanilo, una potente droga sintética responsable de miles de muertes por sobredosis en EE. UU. en los últimos años.

Luego de la audiencia de presentación y evaluación de pruebas, el juez determinó proceder con la extradición de Javier Alexander Marín González, según informó el portavoz del Poder Judicial, Carlos Silva.

Las autoridades estadounidenses acusan a Marín González de formar parte de una red de narcotráfico dedicada a la distribución de fentanilo en suelo norteamericano.

Se espera que en los próximos días se inicien los trámites para la extradición de Marín González a EE. UU., donde deberá responder por los cargos que se le imputan ante la corte californiana.

La defensa de Marín González cuenta con un plazo de tres días hábiles para apelar la decisión, aunque, según lo ocurrido durante la audiencia, el proceso de su entrega a las autoridades estadounidenses parece estar encaminado sin contratiempos. Se espera que la extradición se lleve a cabo en los próximos días.

Este caso se suma a otros en los que ciudadanos hondureños han sido extraditados a EE. UU. por delitos relacionados con el tráfico de fentanilo, una de las drogas más letales que afecta a ese país.

Gonzales sería uno de los últimos hondureños en ser extraditados a Estados Unidos tras denunciarse el tratado por parte del Gobierno.

El fentanilo es una de las drogas más peligrosas debido a su alta letalidad y su creciente presencia en el mercado ilícito, lo que ha convertido la lucha contra su distribución en una prioridad para las autoridades internacionales.

La captura de  Javier Marín Gonzales

La Policía Nacional de Honduras capturó el pasado 7 de septiembre a Javier Marín Gonzales en el municipio de San Ignacio, departamento de Francisco Morazán, y poco después fue remitido a la  Penitenciaría Nacional de Támara.